Authorization Required

This server could not verify that you are authorized to access the document requested. Either you supplied the wrong credentials (e.g., bad password), or your browser doesn't understand how to supply the credentials required.

Los niños entrenan sus armas deductivas en la Casa de las Ciencias

Fernando Molezún A CORUÑA

CON C DE CIENCIA Y CULTURA

El museo científico organiza un juego de detectives todas las mañanas de Semana Santa Los pollitos de la incubadora han desaparecido y hay que averiguar quién se los está llevando

10 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

El que probablemente sea el módulo más célebre y veterano de los que componen la exposición permanente de la Casa de las Ciencias alberga un misterio en esta Semana Santa. Los pollitos de la incubadora están últimamente desapareciendo, y nadie sabe quién se los está llevando. Para aclarar quién es el culpable, dos grupos de 10 chavales irán recorriendo las instalaciones del palacete de Santa Margarita en busca de pruebas que les ayuden a resolver el caso. Esta es la propuesta de los Museos Científicos para las mañanas de Semana Santa, dirigida a los más jóvenes. El misterio de los pollitos reúne a dos equipos de detectives de entre 8 y 12 años todos los días, hasta el domingo, a las once de la mañana. «Los equipos no superan los 10 miembros para que participen todos y sea más intenso», explica Marcos Pérez, director técnico del Planetario. Dos son los objetivos que se pretenden con esta experiencia: atraer a los niños a la Casa de las Ciencias e inculcarles «criterios de racionalidad científica con los que separar la verdad de lo que parece verdad» para descifrar el misterio, como explica Marcos Pérez. «Hay que vencer los prejuicios, porque las pruebas pueden apuntar en una dirección errónea. Hay que ceñirse a los hechos», apunta. Las pistas llevan a los investigadores de piso en piso, de módulo en módulo, y les obliga a utilizar su capacidad deductiva y técnicas como la de detección de huellas dactilares, al más puro estilo CSI. Ayer, los primeros detectives científicos resolvieron el misterio, pero no vamos a desvelar aquí quién se lleva los pollitos, al menos hasta el domingo. «Habrá sorpresas, nada es lo que parece», asegura Marcos Pérez. ¿Será él el culpable?