Authorization Required

This server could not verify that you are authorized to access the document requested. Either you supplied the wrong credentials (e.g., bad password), or your browser doesn't understand how to supply the credentials required.

Aparece en Monforte una seta nueva para la ciencia, y de materia calcárea

Miguel Cabana
MIGUEL CABANA MONFORTE

CON C DE CIENCIA Y CULTURA

El hongo, bautizado como «Argilláminus Monfortinus», nació en una jarra y se alimenta de la cerámica La ciencia no deja de darnos sorpresas día a día. En Monforte apareció una seta que no es carnosa, sino calcárea como una piedra, pero que crece. Y no está debajo de un roble de la Ribeira Sacra, sino en una jarra de cerámica: se alimenta y devora el barro cocido de la jarra, que se va agrietando poco a poco.

04 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Varios prestigiosos micólogos de diversos lugares de España la han visto y aseguran que es un hongo, que deberá clasificarse dentro de la rama de los ascomicetes. En realidad es una especie nueva y todavía desconocida para la ciencia. Desde luego, ningún profano diría que es una seta, porque se parece más a un coral o a una concha. Ni siquiera se alimenta de la tierra sino que le está chupando los tuétanos a una jarra decorativa de unos quince centímetros de altura, que decora desde hace casi un año la estantería del salón de Lois Dapena. Un aficionado monfortino a la micología que después de más de treinta años viendo y degustando setas se encontró con una que no se puede comer porque es pura roca. El hallazgo fue casual. María Dolores López Vázquez observó como una pequeña jarra que utilizaba habitualmente en su casa de Monforte para el vino o el vinagre, perdía un trozo del esmalte en el borde superior y por la rotura crecía un apéndice. Alertada de que podía ser un hongo, le entregó la jarra al aficinado a la micología que ahora la tiene. Tras varios estudios y contrastes el último año, se ha llegado a la conclusión de que es una seta de una especie desconocida, que se alimenta de la propia materia de la jarra. El esmalte empieza a tener cada vez más grietas como si se resintiese del parasitismo del hongo Argilláminus Monfortinus. La seta perdió algunos trozos este verano, pero después de echar agua en la jarra, está creciendo nuevamente y regenerando su estructura formada por pequeñas láminas. Incluso están surgiendo algunos hijos a su alrededor, que rompen el esmalte de la jarra para salir a la luz.