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Siete santiagueses ponen en marcha una terapia con peces en un geriátrico

Juan María Capeáns Garrido
JUAN CAPEÁNS SANTIAGO

CON C DE CIENCIA Y CULTURA

PACO RODRÍGUEZ

Llevan medio año trabajando con una treintena de ancianos en un centro compostelano Siete profesionales trabajan desde hace medio año en un centro geriátrico compostelano con el fin de realizar un estudio que arroje alguna conclusión sobre una terapia asistida con animales en la que han implicado a treinta ancianos. Esta será la primera experiencia que se realiza en Galicia que irá acompañada de un informe científico. Medio centenar de peces que viven en los acuarios del centro son, de momento, los otros protagonistas de este proyecto, del que se conocerán las conclusiones en unos meses.

20 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Siete compostelanos procedentes con distintas experiencias laborales (una terapeuta canina, dos enfermeras, dos psicólogos y dos veterinarios) unieron sus inquietudes bajo un mismo nombre, Agata (Asociación Gallega de Terapia Asistida con Animales). Su intención era y sigue siendo realizar el primer estudio «serio» en Galicia sobre una experiencia que, advierten, ya se aplicaba hace doscientos años en Inglaterra. Ana Varela, la terapeuta canina, es la presidenta de la asociación. Cuando pasea por el centro de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de San Marcos va saludando a cada uno de los residentes por su nombre. Se detiene especialmente con Américo Álvarez, un mocetón de 78 años que cuando no estaba encorvado debía medir algo más de 185 centímetros. «Lleva un año aquí y ya es el relaciones públicas del centro», asegura Ana. Además, es el responsable del mantenimiento de los dos acuarios, primer nivel de esta experiencia terapéutica. Jesús Manuel Iglesias, secretario de la asociación, expone los motivos por los que se ha escogido una pecera para la experiencia. «Es un espacio limitado, no es un elemento conflictivo y los residentes lo aceptaron sin problemas».