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Feijoo exige «decencia, servicio y ambición» a sus candidatos para ganar las municipales

Manuel Varela Fariña
Manuel Varela SANTIAGO / LA VOZ

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Feijoo, este sábado, en el acto del PP en la Cidade da Cultura.
Feijoo, este sábado, en el acto del PP en la Cidade da Cultura. PACO RODRÍGUEZ

El presidente del PP pone a la selección como ejemplo a seguir en un acto en Santiago donde presenta a sus cabezas de lista en las capitales provinciales

18 jul 2026 . Actualizado a las 19:59 h.

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijoo, eligió Santiago para presentar a los candidatos en cada una de las capitales de provincia españolas, confirmando a sus alcaldables muchos meses antes que en las anteriores municipales. La final del Mundial marcó el discurso, cargado de tintes futbolísticos. Desde el «ganar, ganar y volver a ganar» de Luis Aragonés, que había citado antes el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, a la encomienda de hacer que España «se parezca más a la selección». «A ganar mañana y a ganar en el 2027», cerró Feijoo un acto celebrado en la Cidade da Cultura donde cada uno de los cincuenta candidatos provinciales, además del anfitrión Borja Verea, aspirante popular en Santiago, gozaron de un minuto de intervención.

En las múltiples referencias futbolísticas, presumió de que todos los populares irán este domingo con el combinado nacional, algo que «no todos los partidos pueden decir». «Todos queremos que gane España. Hay alcaldes que no. Aquí hay nacionalistas, independentistas, socios de ERC y Bildu. Hay partidos con poder de decisión en el Gobierno deseando que pierda España en fútbol y en todo. Pero vamos a ganarles, en fútbol y en todo», vaticinó el dirigente.

Repasó los valores de la selección, un equipo que juega «sin egos», con «trabajo duro» y con «fe». «Es una lección para la política», expuso Feijoo, quien pidió que el Gobierno esté a la altura del «mejor país del mundo», y para ello comienza, señaló, presentando a «los mejores candidatos que tiene España para sus ciudades».

Contra el sanchismo

Les estableció tres exigencias: decencia, servicio y ambición. Con la primera, regresó al fútbol para subrayar que al país «le irá mejor cuando el interés colectivo esté por encima de un solo hombre», pasando así a referirse al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Aseguró que los españoles están «hartos de aprovechados del poder y de organizaciones criminales», con una decena de tramas corruptas aún en los juzgados y con el sanchismo teniendo más imputados que diputados. Enumeró las sentencias del exfiscal general, de quien fue su número dos, José Luis Ábalos, y de su hermano David. «Ya ha sido condenado en todas sus formas de corrupción, y las urnas serán su sentencia», indicó, para avisar a los suyos de que «quien venga a servirse y no a servir, no tiene sitio en este partido». «No basta con que se haga justicia, es necesario que se haga reparación, por eso no podemos parecernos en nada a ellos», reiteró Feijoo.

En cuanto al segundo punto, el del servicio, rechazó «pleitesía» hacia él, y volvió a marcar distancias con el PSOE: «No me defináis como el puto amo porque me daría vergüenza. Yo no soy Sánchez», silabeo. Esa definición, por cierto, la dio el ministro de Transportes Óscar Puente también en Santiago. Feijoo exigió a los alcaldes situar a los vecinos por encima de él mismo o de las siglas del partido, y les conminó a priorizar la vivienda, un problema que acusó al Gobierno de haber creado con una ley «intervencionista» que eleva los precios y lamina la oferta. «Más suelo, menos burocracia y más agilidad», recetó, prometiendo un marco legislativo para construir vivienda financiada con los remanentes presupuestarios de los ayuntamientos.

También a asegurar seguridad y convivencia, advirtiendo que la libertad «comienza con caminar tranquilo por cualquier barrio». «Defender la convivencia no es señalar a nadie, es proteger a todos», indicó. Y, por último, pidió esforzarse en recuperar el poder adquisitivo de los españoles.

Todo ello bajo la tercera exigencia de la ambición colectiva. Recordó que antes del 2023 gobernaban en nueve capitales, y que hoy ya son treinta: «No está mal, pero tenemos que llegar a más».

Feijoo les instó a «salir a ganar» porque él también lo hará en las próximas generales. Unas elecciones aún sin fecha, pero matizó que no importa cuándo sean, ya que el resultado «será el mismo en las municipales, en las generales y mañana [por hoy]. A ganar, a ganar y a volver a ganar», se acordó de nuevo de Aragonés.

Los siete candidatos gallegos

El presidente de la Xunta y del PPdeG, Alfonso Rueda, presumió de una Galicia Calidade que se extiende hasta el clima, permitiendo a los candidatos haber pasado la noche «con mantita». Cargó contra el nacionalismo gallego, que definió como «el peor» por «tener a gala no sentirse parte de este gran país», y reivindicó que el PP sepa compatibilizar identidad gallega con formar parte del «conjunto de todos». «El nacionalismo está a raya», indicó Rueda.

«Presentar hoy a nuestros siete candidatos demuestra ambición», expuso el líder autonómico. Recordó que el PP gobierna en la mayoría de concellos, y aseguró al presidente del partido que no le van a fallar en las próximas municipales. «Estou moi orgulloso dos nosos sete candidatos e candidatas», dijo en gallego. Valoró al ferrolano José Manuel Rey Varela por «encender o motor» en la ciudad naval con su mayoría absoluta, la «aposta» de Elena Candia por «non esperar a que chegaran as eleccións» y «asumir o reto» con la moción de censura que la hizo alcaldesa de Lugo en mayo.

Los alcaldables gallegos, ayer, junto a Rueda y Feijoo.
Los alcaldables gallegos, ayer, junto a Rueda y Feijoo. PACO RODRÍGUEZ

Pasó después a elogiar la continuidad de Rafa Domínguez, en Pontevedra, de Miguel Lorenzo, en A Coruña, y de Borja Verea, en Santiago, por permanecer al frente de la oposición cuando se quedaron a poca distancia de la mayoría absoluta en el 2023. Se mostró convencido de que serán alcaldes de sus respectivas ciudades. En cuanto a las nuevas candidatas, Ana Méndez, en Ourense, y Luisa Sánchez, en Vigo, las animó a poner fin a la situación de «surrealismo» que han extendido allí sus respectivos alcaldes.

Terminó dirigiéndose al presidente Feijoo, a quien señaló como «absolutamente necesario» para todos los que estaban allí, y le agradeció «no rehuir ningún debate» porque la gente quiere verles, aseguró, con «las cosas claras», «respondiendo» y con un liderazgo «que no se esconde». «Aquí está la gente que te va a hacer presidente del Gobiero», dijo Rueda para destaca un partido que llegará a las municipales «potente, unido y orgulloso». «Un partido fuerte y unido y un líder que le de sentido a todo», valoró.

Los aspirantes en las siete ciudades se ven como alcaldes a partir de mayo

Los candidatos de las siete ciudades gallegas tuvieron un minuto para presentar su proyecto ayer en la Cidade da Cultura. Abrió el santiagués Borja Verea, ejerciendo como anfitrión, que comenzó en castellano para cambiar después al gallego: «Chegou o momento de abrir unha nova etapa de futuro». El coruñés Miguel Lorenzo, que se presentará por segunda vez, se dirigió a Feijoo para darle su compromiso de que gobernará en la ciudad a partir de mayo del 2027. «Seré el alcalde que te reciba como presidente del Gobierno de España», dijo al dirigente popular, que suele pasar sus fines de semana y vacaciones en la ciudad herculina.

El alcalde de Ferrol, José Manuel Rey Varela, recordó una anécdota con una vecina que le hablaba de la buena marcha de la urbe, y la lucense Elena Candia mostró su «compromiso» a seguir mejorando la ciudad. El candidato en Pontevedra, Rafa Domínguez, se presentó como próximo alcalde en la ciudad donde el nacionalista Miguel Anxo Fernández Lores lleva 27 años al frente. Entre las que se estrenan, la viguesa Luisa Sánchez bromeó con compartir apellido con el presidente del Gobierno; y Ana Méndez, prometió «cambiar el espectáculo y la improvisación» en Ourense «por trabajo y resultados».