Authorization Required

This server could not verify that you are authorized to access the document requested. Either you supplied the wrong credentials (e.g., bad password), or your browser doesn't understand how to supply the credentials required.

Deshacerse de la publicidad en «streaming» sale cada vez más caro

Paulino Vilasoa Boo
P. VILASOA REDACCIÓN

ACTUALIDAD

Una mujer elige contenidos en una plataforma de «streaming»
Una mujer elige contenidos en una plataforma de «streaming» grinvalds | iStock

Aunque nacieron con la promesa de una televisión a la carta sin anuncios, las plataformas apuestan cada vez más por un modelo mixto

05 abr 2026 . Actualizado a las 10:20 h.

Mucho ha cambiado desde que, con su irrupción en el mercado, las plataformas de streaming se vendieron como una alternativa a la televisión lineal con una ventaja que parecía irrompible: una suscripción mensual a cambio de ver contenido a la carta 100 % libre de publicidad. Pero esta característica ha ido pasando progresivamente a la historia. Poco a poco, casi todos los servicios estadounidenses han acabado abandonado ese modelo sin publicidad para apostar por otro en el que la tarifa más barata sí incluye anuncios.

Un tabú que rompió tras la pandemia HBO Max en Estados Unidos y al que fueron sumándose primero Disney+, luego Netflix y, finalmente, la que más se había resistido al cambio, Amazon Prime, que estableció en el 2024 un complemento para los usuarios que quisieran librarse de la publicidad. Y ahora, al menos en una primera fase en EE. UU., la compañía de Jeff Bezos incrementará desde el 10 de abril el precio de ese extra en un 60 % —desde los 2,99 $ más a los 4,99 $—. Eso sí, del mismo modo que han hecho la mayoría de compañías en otros, lo vende como una nueva tarifa, bajo el nombre de Prime Video Ultra que, a cambio, compensa la subida con varias mejoras, como un mayor número de reproducciones simultáneas, más descargas de contenidos para ver sin conexión o imagen de mejor calidad.

De replicarse esta misma subida porcentual en España, el suplemento que habría que sumarle a la tarifa mensual de 4,99 € pasaría de los 1,99 € actuales a algo más de 3 €, lo que, a pesar de la notable subida, lo situaría todavía por detrás de la mayoría de sus competidoras.

En la actualidad, Netflix lidera la diferencia entre la tarifa con anuncios (6,99 €/mes) y la más barata de las que evitan la publicidad (13,99 €/mes). Sus usuarios tienen que abonar al menos 7 € más. Y eso sin contar la enésima subida ya anunciada en varios países, que encarece la suscripción con publicidad en 1 dólares y las prémium en 2 dólares, haciendo todavía más amplia la diferencia entre tarifas.

Después de Netflix, son Disney+ y HBO Max en las que más pagamos en España por evitar la publicidad. Sus tarifas, gemelas, implican pagar 4 € más para pasar del plan básico con anuncios (6,99 €) al estándar (10,99 €). Por su parte, SkyShowtime tiene 3 € de diferencia entre planes.

De momento, se libran tanto Apple TV, que siempre se ha mantenido libre de anuncios, como nuestras plataformas autóctonas, Movistar Plus+ y Filmin, ambas vírgenes en este aspecto.

Cambio de modelo

En sus inicios, los servicios de streaming parecían el modelo de negocio infalible. Con el objetivo inicial de conseguir sumar suscriptores a toda costa para generar fidelidad y una nueva necesidad de consumo, la falta de publicidad, las tarifas competitivas y la inversión millonaria en contenido original fueron el efecto llamada perfecto. Tanto Netflix y Amazon Prime Video primero como Disney+ o HBO Max una década después apostaron por esa filosofía.

Todo cambió con la pandemia de coronavirus, cuando el confinamiento llevó los datos de suscripciones a un crecimiento exponencial como nunca más se vería. Fue el cénit del modelo y, desde ahí, solo quedaba bajar. Ante la previsión de un cuello de botella por la saturación de competidores y de un crecimiento mucho más lento, aprovecharon la dependencia que habían creado en los usuarios para lanzarse a por un modelo híbrido de cara a afianzar sus ingresos a través de la publicidad o la subida de tarifas.

HBO Max tomó ya esta decisión en el 2021 en Estados Unidos —en España no lo aplicaría hasta mucho después, al cambiar a Max— y Disney+ y Netflix la siguieron un año más tarde. Prime Video esperaría aún hasta el 2024, pero también se acabaría sumando a este nuevo modelo que, a pesar de evidenciar la fragilidad de los negocios, ha demostrado ser acertado. Estudios como el de Samba TV en EE. UU. o de GECA en España muestran que la mayoría de los usuarios optan por planes con publicidad. En el último trimestre del 2025, casi el 60 % de los usuarios de Netflix y Disney+ prefirieron esta opción, y en el caso de Prime Video la cifra se dispara hasta el 82 % de sus clientes, y eso que es con diferencia la que más publicidad, y de forma más intrusiva, inserta.