Authorization Required

This server could not verify that you are authorized to access the document requested. Either you supplied the wrong credentials (e.g., bad password), or your browser doesn't understand how to supply the credentials required.

Así será la colonia humana en la Luna que la NASA planea establecer antes del 2030

La Voz

ACTUALIDAD

Recreación de la base lunar.
Recreación de la base lunar. NASA

La idea es que a partir de 2029 haya aterrizajes tripulados en el satélite terrestre cada seis meses, que la base tenga tres hábitats y que sea capaz de obtener recursos propios del lugar

25 mar 2026 . Actualizado a las 09:34 h.

Estados Unidos apunta alto. Su nuevo antojo tiene que ver con, ni más ni menos, establecer una base permanente en la superficie lunar y hacerlo cuanto antes, no vaya a ser que China colonice primero. Tres meses después de que Donald Trump le encomendase diseñar un plan para «asegurar la superioridad estadounidense en el espacio», Jared Isaacman, presidente de la NASA, desplegó este martes una ambiciosa hoja de ruta, presupuestada en 20.000 millones de dólares, para acelerar el regreso al satélite terrestre. Descartando la construcción de una estación en órbita —Gateway pausada—, la apuesta ahora es instalar una colonia humana en la superficie de la Luna, y hacerlo antes del 2030.

La estrategia de despliegue se hará por fases, detalló el veterano espacial durante un evento bautizado como Ignition (Arranque). En ella, estarán involucradas compañías privadas como SpaceX, constituida por Elon Musk para abaratar los viajes espaciales y, a largo plazo, llevar humanos a Marte, o Blue Origin, la empresa de transporte aeroespacial de Jeff Bezos, fundador de Amazon; también, otras agencias espaciales internacionales. Es, dijo Isaacman, la misión más ambiciosa de la historia desde el programa Apollo (1961-72) y el programa Artemis será su eje central.

Artemis I marcó en noviembre del 2022 el regreso de la NASA a la exploración lunar, una misión sin tripulación para probar la nave espacial Orión, especialmente su escudo térmico. Tras sobrevolar dos veces la Luna, regresó y volvió a entrar en la atmósfera terrestre, amerizando de manera exitosa en el Océano Pacífico apenas tres semanas después. El siguiente paso será el viaje tripulado Artemis II que, tras varios aplazamientos, EE.UU. tratará de lanzar este abril, entre el día 1 y el 6. Se ha dado cuatro intentos para, de una vez por todas, conseguirlo. 

El objetivo de esta aproximación es llevar a cuatro astronautas —Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen— hasta la órbita lunar para demostrar ahora que los sistemas de soporte vital están listos para mantener a humanos en futuras misiones de mayor duración. Luego vendrán Artemis IV y Artemis V —en el 2028—, en las que se contempla que los tripulantes pisen ya suelo lunar y, a partir de ahí, «todo se acelerará», aseguró este martes Jared Isaacman.  A partir de 2029 habrá aterrizajes tripulados cada seis meses. 

La base se construirá en tres fases, según los datos ofrecidos por el presidente de la agencia. En la primera, de carácter experimental, se tratará de aumentar el número de actividades humanas y robóticas en la superficie de la Luna. En la segunda, se establecerá una infraestructura semihabitable. Y en la tercera, se asentarán los fundamentos de la presencia humana estable.

Carlos García Galán, español y responsable del programa Moon Base, resumió en rueda de prensa en en Washington que la nueva estrategia se enfocará en que Estados Unidos pueda tener una presencia permanente en la superficie de la Luna. La idea es que en la tercera fase del proyecto la base tenga tres hábitats y obtenga recursos propios del satélite terrestre.

Energía nuclear en el espacio

Por otro lado, la NASA anunció que trabaja para llevar la energía nuclear del laboratorio al espacio. Lanzará hacia Marte el Reactor Espacial-1 Freedom —primera nave espacial interplanetaria de propulsión nuclear— a Marte antes de finales del 2028. La propulsión eléctrica nuclear ofrece una capacidad extraordinaria para el transporte eficiente de masa en el espacio profundo y permite misiones de alta potencia más allá de Júpiter, donde los paneles solares no son efectivos. Cuando esta misión llegue al planeta rojo desplegará allí la carga útil Skyfall, compuesta por helicópteros de la clase Ingenuity, para continuar explorando el terreno.