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Los motivos por los que el gasoil se encarece con más intensidad que la gasolina

Beatriz García Couce
Beatriz Couce REDACCIÓN

ACTUALIDAD

Un operario de un camión cisterna aprovisiona de gasóleo a una estación de servicio de Ferrol.
Un operario de un camión cisterna aprovisiona de gasóleo a una estación de servicio de Ferrol. José Pardo

El diésel incrementó su precio un 25 % desde que comenzó la guerra de Irán

13 mar 2026 . Actualizado a las 17:29 h.

Si la guerra de Irán está lejos de detener su escalada, tampoco lo hacen los precios en las gasolineras españolas. La tendencia alcista dista mucho de contenerse, con una especial presión en el diésel. Desde que comenzó el conflicto, el pasado 28 de febrero, los conductores han visto cómo se producía el mayor encarecimiento del repostaje de sus vehículos en cuatro años, al igual que había sucedido al inicio de otra de las contiendas internacionales sin resolver: la invasión rusa de Ucrania. En las estaciones de servicio gallegas, el litro de gasolina 95 se vendió el pasado miércoles a un precio medio de 1,688 euros, tras repuntar otros dos céntimos, lo que supone una subida del 12,7 % con respecto a la primera jornada de bombardeos sobre Irán. Especialmente significativo es el aumento del gasoil: pasó de 1,465 euros por litro a 1,838 (3,73 céntimos más) y un alza del 25,4 %, de acuerdo con los datos incluidos en el Geoportal de Hidrocarburos del Ministerio de Transición.

Como consecuencia de esa escalada, en el arranque de la guerra de Irán el llenado de un depósito medio —de 50 litros— de gasolina 95 implicaba un coste de 74,85 euros, cifra que ya ha ascendido hasta los 84,40. En números absolutos, requiere un desembolso adicional de 9,55 euros. Una cifra que se eleva hasta los 18,65 en el caso del diésel. No obstante, dentro de la comunidad, se registran oscilaciones entre las estaciones de servicio más baratas, dependiendo de la provincia en la que se ubiquen.

Un transportista se aprovisiona de gasóleo en una estación de servicio de Ferrol
Un transportista se aprovisiona de gasóleo en una estación de servicio de Ferrol José Pardo

Aunque los precios medios en España son inferiores a los de la Unión Europea, aún no se vislumbra a dónde llegará su curva ascendente y los mensajes de gobiernos y analistas apuntan a que dependerá de la duración del conflicto. Mientras, la preocupación de ciudadanos y profesionales por el avance descontrolado del precio de los carburantes asciende a máximos, sobre todo del diésel.

Muchos ciudadanos no comprenden las razones por las que el gasoil se ha encarecido en estos últimos días el doble que las gasolinas. Un compendio de causas explican esta coyuntura. Aunque habitualmente se asocia que la tendencia alcista de los carburantes va pareja a la del crudo —el barril de Brent—, en el diésel tiene más peso el producto ya refinado, cuyo precio se marca en los mercados mayoristas internacionales. Como en todos los mercados, impera la ley de la oferta y la demanda, y en el caso del gasoil, Europa es importador, lo que tensiona aún más los precios. Para abastecerse, el Viejo Continente depende de países productores como los de Oriente Medio, actualmente en el foco del conflicto, y con vías de transporte, como el estrecho de Ormuz, bloqueado por los líderes iraníes. Esa diésel-dependencia y la presión geopolítica actúan como palanca sobre las cotizaciones en los mercados, aunque las organizaciones de consumidores alertan de que no tendrían por qué estar repercutiéndose de forma inmediata en las estaciones de servicio, que venden hoy lo que adquirieron hace semanas.

Por el contrario, Europa no solo dispone de capacidad de refino para las gasolinas, sino que exporta parte de la producción.

Además, el diésel tiene mayores usos que las gasolinas —es el carburante principal del sector logístico, del transporte por carretera y marítimo, además de para poner a andar la maquinaria agrícola—, y por lo tanto, su encarecimiento impacta de lleno en otros bienes, como los alimentarios. 

Menos reservas

Otro de los factores que están tirando de la demanda del diésel es el nivel en el que se encuentran las reservas, según algunos analistas, con riesgo para las garantías de suministro, por lo que esa carestía también influye sobre los precios. Su escalada es, asimismo, consecuencia de la pérdida del 25 % de la capacidad de refino europea, por el cierre de industrias del sector.