Authorization Required

This server could not verify that you are authorized to access the document requested. Either you supplied the wrong credentials (e.g., bad password), or your browser doesn't understand how to supply the credentials required.

Buckingham «jamás se interpondría» a la retirada del expríncipe Andrés de la sucesión

G.Vázquez REDACCIÓN / LA VOZ

ACTUALIDAD

Policías, este sábado en Sandringham, la finca en la que fue detenido Andrés el pasado jueves
Policías, este sábado en Sandringham, la finca en la que fue detenido Andrés el pasado jueves Benoit Tessier | REUTERS

El Gobierno laborista prepara una ley para que el Parlamento expulse al hermano de Carlos III independientemente de que la Fiscalía presente o no cargos contra él

22 feb 2026 . Actualizado a las 10:24 h.

Gobierno y familia real, en la misma sintonía. El Ejecutivo laborista estudia sacar adelante una ley que permita eliminar al expríncipe Andrés de la línea sucesoria al trono tras su detención el pasado jueves. La investigación al hermano de Carlos III por presunta conducta indebida en un cargo público, tras sus supuestas filtraciones de información gubernamental a Epstein, no va a caer en saco roto, presente cargos contra él la Fiscalía o no. Aunque es improbable que Andrés, octavo en la línea de sucesión, pudiera convertirse algún día en monarca, ni el propio Palacio de Buckingham quiere que esa posibilidad exista. Para retirar al expríncipe de la línea sucesoria sería necesario introducir una legislación parlamentaria, algo que ya contempla el Gobierno de Keir Starmer.

El secretario de Estado para la Defensa, Luke Pollard, confirmó este sábado en el programa Any Questions de BBC Radio 4 que se está trabajando con la casa real en estos planes. Pollard añadió que espera que la iniciativa sea apoyada por todo el abanico de formaciones parlamentarias, pero precisó que solo sería «correcto» hacerlo una vez acabe la actual investigación policial —que puede durar años— contra el hijo de la reina, e independientemente de cuál sea el resultado de la misma.

El líder de los Liberal-Demócratas británicos, Ed Davey, también comparte que la situación del expríncipe deberá tratarse «cuando sea el momento oportuno» ya que monarquía quiere asegurarse que jamás pueda ser rey.

Fuentes del diario The Times apuntaban que Buckingham «jamás se interpondría» a una decisión que corresponde «únicamente al Parlamento».

Además de esa iniciativa legislativa, eliminar al hermano del monarca de esa línea hacia el trono, requeriría llevar a cabo consultas y cerrar acuerdos con otros territorios de la Commonwealth, lo que implica a otros 14 países. Por el momento, la alcaldesa de Selwyn, en Ontario, Canadá, Sherry Senis, ha iniciado los trámites para retirar el nombre a la isla del Príncipe Andrés.

Una encuesta realizada el viernes por YouGov muestra que un 82 por ciento de la población británica apoya retirar a Andrés de la línea de sucesión. Solo el 6 por ciento está en contra, y el 12 por ciento no sabe o no contesta.

Mientras, en Royal Lodge, la que fue residencia del príncipe durante décadas, continuaban el sábado los registros por tercer día consecutivos. La policía, que seguirá en la finca hasta al menos el lunes, busca pruebas del intercambio de información del exduque de York con el fallecido Jeffrey Epstein durante su etapa como enviado especial de comercio. Las pesquisas podrían incluir su implicación en un caso de trata.

Las viviendas

Aunque la detención de Andrés se produjo en su residencia de Sandringham el jueves, agentes de la policía y numerosos vehículos se están afanando por recopilar pruebas en la que fue la casa del expríncipe hasta hace unas semanas, Royal Lodge. Carlos III expulsó a su hermano de la espectacular la mansión de treinta habitaciones situada dentro del complejo de Windsor tras retirarle los títulos y honores que le quedaban el pasado octubre.

Que Andrés tuviese que hacer la mudanza fue un símbolo más de su descenso a los infiernos, pero los británicos reprochan a su monarca que el exduque de York siguiese en una propiedad de la corona a pesar de que las informaciones sobre su relación con Epstein llevan años en los titulares. A otros no les pasa desapercibido que, a pesar de esa mudanza, la actual residencia del hijo de la reina, también pertenece a la monarquía. 

Detalle

Desde su puesta el libertad el jueves, tras más de once horas de interrogatorio, nada se ha vuelto a saber del hermano de Carlos III, que se encuentra refugiado en Sandringham. Mientras se espera la evolución de la investigación, se han hecho públicas en los periódicos británicos unas nuevas imágenes hasta ahora desconocidas que muestran al expríncipe dentro de su antigua residencia de Royal Lodge, en Windsor, jugando con un niño pequeño y una pelota con forma de pecho femenino, una escena fechada por varios medios en 2011 y cuyos contexto preciso procedencia no han sido confirmados por las autoridades. Las fotografías muestran al entonces duque de York arrodillado frente al menor y también sentado a su lado en un sofá. La identidad del menor no ha trascendido.

En paralelo, la Policía Metropolitana de Londres ha abierto otro frente para recabar pruebas al contactar con los escoltas actuales y retirados del expríncipe solicitándoles que aporten cualquier información relevante. Scotland Yard explicó que esos agentes «han sido invitados a considerar cuidadosamente si algo que vieron u oyeron durante ese período puede ser pertinente para las revisiones en curso». La medida se enmarca en la revisión de los archivos de Epstein, cuyo volumen, de millones de páginas, exige un trabajo coordinado entre distintas fuerzas policiales y agencias internacionales.

El comunicado de Scotland Yard, que recoge Colpisa, introdujo una línea de investigación de mayor alcance: la posibilidad de que aeropuertos londinenses hubieran sido utilizados para «facilitar la trata de personas y la explotación sexual». La Policía señaló que, tras la publicación de nuevos documentos judiciales estadounidenses, es «consciente de la sugerencia» de que infraestructuras aéreas de la capital británica pudieron desempeñar un papel logístico en los desplazamientos asociados a la red del financiero, y añadió que está «evaluando esta información y buscando activamente más detalles de socios policiales, incluidos de EE UU». No obstante, la Met subrayó que hasta el momento no se han presentado denuncias penales por delitos sexuales dentro de su jurisdicción.

El arresto de Andrés ha causado un profundo golpe a la imagen reputacional de la corona británica, aunque su hermano, el rey Carlos III emitió el jueves un comunicado para reiterar su apoyo a las autoridades en su investigación y puntualizar que «la ley debe seguir su curso».

La vinculación del Andrés dentro de la denominada trama de los «papeles de Epstein», con quien compartió una estrecha amistad durante décadas, abarca correos electrónicos, presuntas filtraciones e incluso su posible participación en una red de tráfico sexual de menores coordinada por el fallecido pedófilo estadounidense.

El caso más sonado es el de la australoestadounidense Virginia Giuffre -fallecida en  el 2025-, que acusó judicialmente al expríncipe de haber mantenido relaciones sexuales a la fuerza con ella cuando era menor, si bien Andrés siempre ha negado todas las acusaciones que versan sobre él.