Authorization Required

This server could not verify that you are authorized to access the document requested. Either you supplied the wrong credentials (e.g., bad password), or your browser doesn't understand how to supply the credentials required.

Una técnica pionera permite reparar válvulas cardíacas defectuosas sin cirugía

La Voz REDACCIÓN

ACTUALIDAD

Miembros del equipo del CNIC y del Hospital de Valladolid que han participado en la investigación
Miembros del equipo del CNIC y del Hospital de Valladolid que han participado en la investigación

El nuevo procedimiento, desarrollado por el CNIC y médicos del Hospital de Valladolid, permite a los pacientes vivir sin anticoagulación de por vida

02 feb 2026 . Actualizado a las 17:03 h.

Un equipo liderado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y el Hospital Clínico Universitario de Valladolid ha desarrollado y aplicado por primera vez una técnica mínimamente invasiva que permite tratar válvulas aórticas mecánicas defectuosas mediante catéter, evitando una cirugía de alto riesgo y abriendo nuevas opciones terapéuticas para estos pacientes. Ambos grupos liderados por los doctores Borja Ibáñez y Alberto San Román, respectivamente, pertenecen al CIBERCV (Centro de Investigación Biomédica en Red Cardiovascular) formado por los grupos de investigación punteros de España. Hasta ahora, los pacientes jóvenes que recibían estas prótesis por su gran durabilidad se enfrentaban a un riesgo extremo si la válvula fallaba, ya que la única solución era una nueva cirugía a corazón abierto. Sin embargo, para muchos de estos pacientes, volver a pasar por el quirófano era inasumible por su fragilidad o por múltiples intervenciones previas. La investigación se ha publicado en la revista científica European Heart Journal. La nueva estrategia, denominada «válvula-en-válvula mecánica» (ViMech), permite por primera vez tratar estas prótesis mediante catéter a través de la arteria femoral, lo que evita la cirugía abierta.

El procedimiento consiste en fragmentar y retirar de forma controlada los discos móviles de la válvula mecánica dañada mediante sistemas de protección que evitan que los fragmentos viajen por el torrente sanguíneo. Una vez retirados, se implanta inmediatamente una nueva válvula transcatéter (TAVI) en el mismo lugar, restaurando el flujo normal de la sangre de manera inmediata.

Este avance combina la investigación preclínica en laboratorio con la aplicación directa en humanos. El estudio describe los tres primeros casos realizados en pacientes de entre 67 y 79 años con un riesgo quirúrgico extremo. Los resultados han sido excelentes: la intervención permitió una recuperación muy rápida, sin eventos neurológicos ni vasculares. Además, la técnica ha permitido en algunos casos simplificar el tratamiento antitrombótico, evitando que los pacientes tengan que estar anticoagulados de por vida, lo que mejora drásticamente su calidad de vida y seguridad.

«El trabajo combina investigación preclínica y aplicación clínica, algo poco habitual en este tipo de desarrollos, y demuestra que una idea experimental puede trasladarse con seguridad al paciente», explica Borja Ibáñez.

A los seis meses de seguimiento, todos los pacientes tratados se encontraban vivos, sin síntomas y con las prótesis funcionando con total normalidad. Aunque los autores señalan que aún es necesario realizar estudios más amplios para definir el tratamiento óptimo posterior, concluyen que esta técnica representa un cambio de paradigma en la cardiología intervencionista. La estrategia ViMech abre una puerta de esperanza para miles de pacientes en todo el mundo que, hasta el día de hoy, carecían de una opción terapéutica razonable ante el fallo de sus válvulas mecánicas.

«La posibilidad de retirar de forma controlada los discos de la válvula mecánica y tratar al paciente mediante catéter supone un cambio radical en el manejo de estos casos tan complejos», señalan el doctor Ignacio J. Amat-Santos, cardiólogo intervencionista del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, y Carlos Real, cardiólogo del CNIC, primeros autores del estudio. «La intervención se realizó sin cirugía abierta y con una recuperación muy rápida para pacientes con un riesgo extremo», destaca.

Los autores del trabajo concluyen que «esta estrategia podría cambiar el abordaje clínico de miles de pacientes en el futuro, ofreciendo una alternativa menos agresiva y ampliando de forma significativa las opciones terapéuticas en cardiología intervencionista».