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Zohran Mamdani: Entre la euforia popular y el pánico de las élites

M. Pena REDACCIÓN / LA VOZ

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Zohran Mamdani, candidato demócrata a la alcaldía de Nueva York.
Zohran Mamdani, candidato demócrata a la alcaldía de Nueva York. Brendan McDermid | REUTERS

El favorito a gobernar la mayor ciudad de EE.UU. es inmigrante, musulmán, socialista y tiene 34 años

02 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Zohran Mamdani dio en junio la gran sorpresa. No solo por haber derrotado en las primarias demócratas para la alcaldía de Nueva York al tres veces gobernador Andrew Cuomo, que le duplicaba la edad y cuya trayectoria pulverizaba su exigua experiencia política, sino porque entonces era un casi desconocido con un perfil personal y público difícil de digerir para la clase dirigente, los poderes económicos y los más moderados de su propio partido: inmigrante, musulmán, socialista y con pasado rapero. Sus 33 años parecían lo de menos.

Cuatro meses después, Mamdani es el favorito para convertirse este martes en alcalde de la mayor ciudad de Estados Unidos, feudo demócrata desde hace dos décadas —se enfrenta a Cuomo, que concurrirá como independiente, y al republicano Curtis Silwa, con pocas opciones—, con un programa que sus detractores tachan de populista e irrealizable y que habla de lo que le importa a la clase trabajadora neoyorquina, en cuya configuración ha ganado peso la comunidad latina y la procedente del sur de Asia. «Una ciudad que podamos permitirnos», es uno de los lemas de un político que promete autobuses gratis, programas universales de educación infantil y atención temprana, y congelación de los alquileres de los apartamentos con precios regulados, en una ciudad donde el arrendamiento medio mensual está en los 4.000 dólares.

Las promesas que ilusionan a unos hacen temblar a otros. «Hay mucha ansiedad en mi entorno con respecto a él. Para decirlo sin rodeos, tanto los moderados como los republicanos están entrando en pánico», confesaba en las últimas semanas un agente inmobiliario neoyorquino a The Washington Post, quien recoge la inquietud sobre cómo va a gestionar un joven sin experiencia un presupuesto de 112.000 millones de dólares y una administración con 300.000 empleados públicos. También ha levantado ampollas entre la comunidad judía de Nueva York, la más numerosa del mundo fuera de Israel, que el demócrata tache de genocidio la ofensiva de Israel en Gaza.

Mamdani, que nació en Kampala (Uganda) y llegó a EE.UU. a los siete años con sus padres, naturales de la India, no solo ha captado la atención de sus conciudadanos y, especialmente, de la población joven, que ve en él aire fresco, magnetismo y reminiscencias del primer candidato Barack Obama. El joven político, cuya experiencia se limita a cuatro años en la Asamblea del Estado de Nueva York, está siendo observado con lupa por sus correligionarios del Partido Demócrata en todo el país. Apadrinado por pesos pesados del ala más izquierdista de la formación, como el senador Bernie Sanders y la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, los demócratas ven en su exitosa campaña, donde ha utilizado con eficacia, frescura y profusión las redes sociales, un interesante laboratorio para el progresismo urbano en Estados Unidos.

Tampoco ha escapado del radar del presidente Donald Trump, quien lo ha tildado de «comunista lunático» y, en una muestra más de su deriva autoritaria, ya ha advertido que si Mamdani se convierte en alcalde de Nueva York —sería el más joven en el cargo en el último siglo y el primero musulmán— se encargará de bloquear fondos destinados a la ciudad.