Authorization Required

This server could not verify that you are authorized to access the document requested. Either you supplied the wrong credentials (e.g., bad password), or your browser doesn't understand how to supply the credentials required.

Francia se instala en la parálisis política tras la caída del tercer Gobierno en un año

asunción serena PARÍS / E. LA VOZ

ACTUALIDAD

François Bayrou, durante el debate de su moción de confianza en la Asamblea Nacional
François Bayrou, durante el debate de su moción de confianza en la Asamblea Nacional Benoit Tessier | REUTERS

Macron nombrará «en los próximos días» al sustituto del ya ex primer ministro Bayrou

09 sep 2025 . Actualizado a las 08:25 h.

Los diputados franceses votaron ayer ampliamente en contra de renovar la confianza en el primer ministro François Bayrou. Solo un tercio del hemiciclo votó a favor de su continuidad (194) y casi dos tercios en contra (364).

Bayrou ya había visto venir el resultado y se presentó ayer ante los diputados más para decir adiós que para intentar convencerlos de que le otorgaran un voto de confianza. En lugar de proponer un programa que moviera a la oposición a apoyarle, el aún primer ministro concentró su breve discurso de despedida en alertar al auditorio sobre el peligro que corre el país si continúa gastando más de lo que gana.

«He

querido esta cita aunque la mayoría de vosotros, quizás los más sensatos, habéis pensado que era algo insensato, un riesgo demasiado grande —comenzó diciendo a los diputados—, pero yo pienso exactamente lo contrario, el mayor riesgo era dejar las cosas como están, sin que nada cambie».

Según Bayrou, «el pronóstico es mortal», y se quejó de la «adicción» a la deuda que tiene el pueblo francés. También se dirigió de nuevo a los baby boomers, a los que ha atacado estos días diciendo que es una generación que «vive confortablemente» mientras que Francia se hunde a causa de la deuda: «¡No digan a sus hijos que los quieren, que los cuidan, si fingen ignorar la carga que pesa sobre sus hombros!», les espetó.

Agradecido a su Gabinete

No quiso entablar ninguna polémica con la oposición. Solo se limitó a bromear un poco y comentar que aprovechaba «para beber un poco de agua», cuando un grito o una interrupción llegaba desde los escaños de la extrema izquierda. Después, en el turno de respuestas, tras la intervención de todos sus adversarios políticos, se limitó a agradecer el trabajo de estos meses a sus ministros: «Este momento de verdad no se borrará, un voto no borrará la realidad, y eso es lo que hemos intentado reconstruir juntos. Es muy importante para el futuro y estoy muy contento de haber podido compartir esos momentos».

Ahora todas las miradas están pendientes de lo que decida Emmanuel Macron. Según el Palacio del Elíseo, el presidente de la República «ha tomado acta» del voto en la Asamblea, y promete que «nombrará un nuevo primer ministro en los próximos días».

Esta mañana recibirá la dimisión de François Bayrou, aunque ya lleva unos días buscando sustituto. Los socialistas, que no piensan que la situación de la deuda sea tan dramática, consideran que ha llegado su turno para gobernar, aunque con la Asamblea tan dividida va a resultar difícil hablar de negociación o compromiso. La secretaria nacional de los Ecologistas, Marine Tondelier pidió ayer a Macron que reciba a todos los jefes de partido de la izquierda antes de nombrar primer ministro, el tercero desde la caída de Gabriel Attal hace un año. Y el presidente del grupo socialista en la Asamblea, Boris Vallaud, dijo ayer que los socialistas están dispuestos para suceder a Bayrou, que «corresponde a la izquierda gobernar», y que existe una posibilidad, «sin recurrir al 49.3 [el llamado decretazo], buscando en el Parlamento las mayorías para cada ley».

Si así fuera, los conservadores insisten en que no quieren «asociarse al Partido Socialista» en un futuro gobierno, como recordó ayer el vicepresidente de Los Republicanos, François-Xavier Bellamy. Hasta 13 diputados conservadores sumaron sus votos contra la moción de confianza a Bayrou.

Por su parte, la líder de la Agrupación Nacional (RN), Marine Le Pen, subrayó en la Asamblea «el fin de la agonía de un gobierno fantasma». Según ella, la única solución posible ahora es la disolución de la Asamblea Nacional.

El líder de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, que no es diputado, quiso asistir desde los balcones del hemiciclo a la caída de Bayrou. Desde su cuenta de X se felicitó del voto final: «Bayrou ha caído. Ahora Macron está en primera línea frente al pueblo. También él debe partir». La presidenta del grupo LFI en la Asamblea, Mathilde Panot, anunció que su grupo depositará hoy martes una moción de destitución del presidente de la República.