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Carla y Anxo, los dos niños que quieren ser ganaderos y que manejan como nadie a los cerdos

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

ACTUALIDAD

MARUXA ALFONSO

La asturiana y el gallego competirán en Semana Verde por ver quién tiene mejores dotes con el Porco Celta y el Gochu Asturcelta en un concurso que busca poner el foco sobre las razas autóctonas

24 sep 2025 . Actualizado a las 16:02 h.

Carla Blanco y Anxo Cerviño comparten su pasión por los animales. A ella le gustaría poder dedicarse a la ganadería o, por lo menos, tener esa actividad como afición. Él, en cambio, tiene clarísimo que de mayor quiere ser ganadero y veterinario. Porque, a pesar de su corta edad -ella tiene 14 años y el solo 8-, estos dos pequeños son unos verdaderos expertos en el manejo de los cerdos. Y así lo demostrarán el domingo, cuando competirán en la feria Semana Verde por alzarse con el título de mejor manejador. Ambos tienen también claro que la competición es lo de menos, que lo importante es poner el foco sobre las razas que crían en sus granjas: el Porco Celta gallego y el Gochu Asturcelta. Dos razas que, al igual que estos pequeños, tienen también mucho en común. 

«Anxo empezou co manexo de porcos cando tiña tres anos», nos cuenta su madre. En casa siempre hubo animales y estaba muy acostumbrado a manejarlos, pero fue cuando vio a su tío Fernando Calviño ganar un concurso de manejo «cando empezou a gustarlle», añade. Reconoce que «o porco non sempre fai o que queres», pero él es bastante diestro en la materia «e case sempre me fai caso». En Silleda tendrá que ayudar al animal a completar un circuito de zigzag, dar dos vueltas en redondo y subirlo a un remolque. «O máis difícil pareceme metelo no remolque, bueno no, o da rotonda», asegura.

Anxo tendrá que manejar a Laidy, una hembra de 18 meses y 150 kilos de peso que, además, está preñada. Es hija de Galisiña, la cerda que ganó el concurso morfológico de Porco Celta celebrado el año pasado en Silleda. Estará acompañado por su tío Fernando, responsable de CMF Celtaporc, una ganadería que apuesta por la venta directa de productos derivados de esta raza y que acaba de abrir la carnicería Orixes Galegas en Boqueixón. No es este su primer concurso, pues ya ganó el año pasado y quedó segundo en Lugo. Pero ha practicado mucho: «Cando non teño moitos exames practico e tamén as fins de semana», asegura. Así que está bastante convencido de que tiene posibilidades de repetir triunfo el domingo. «Eu digo que si, que podo gañar», afirma. 

Carla Blanco, por su parte, cuenta con menos experiencia en la materia. A Silleda ha llegado acompañada de su padre Iván y vendrá también su hermana Sara, que será la que la ayude en el concurso. Ambas viven en una granja en la que hay todo tipo de animales. «Desde pequeña se ocupa de sacar y meter a los animales en el remolque», cuenta su padre. No entrena tanto como Anxo, pero es que en Asturias «solo hacemos algún concurso de manejo para los miembros de la asociación, son concursos para pasarlo bien», explica Iván. 

Porco Celta y Gochu asturiano son muy parecidos, porque comparten el mismo tronco. «Los nuestros tienen las patas más anchas y la cabeza más cóncava. pero se asemejan bastante», asegura. Son animales que también se crían al aire libre y que, al igual que los gallegos, estuvieron a punto de desaparecer. «En Asturias ahora deben quedar entre 400 y 500 reproductoras», cuenta. Ahora se ha convertido, al igual que la gallega, en una raza cuya carne y derivados son muy valorados por los consumidores. 

En el concurso, Carla manejará a Ivana, una hembra reproductora de 180 meses y 160 kilos que ha sido criada de forma natural y en extensivo en la ganadería Borja García Rivero. «Lleva con nosotros desde pequeñita, pero esta es una raza muy dócil», cuenta Iván. Carla no practica tanto como Anxo, «solo cuando hay que subir o bajar los animales al remolque», asegura. Pero tiene claro que todo puede pasar en el concurso. «Como muy malo, podemos quedar segundos», concluye su padre entre risas.

Lo que está claro es que esta disputada competición, que tendrá lugar a las seis de la tarde del domingo en el recinto de Semana Verde, permitirá a estas dos asociaciones seguir estrechando lazos y poner el foco sobre estos dos pequeños criadores, que son un símbolo de la continuidad en el cuidado y promoción de estas razas. Seguro en que, en unos años, serán ellos los que traigan sus animales a competir a Silleda.