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Los ocho cambios de opinión de Pedro Sánchez para aferrarse a la Moncloa

Xosé Vázquez Gago
Xosé Gago SANTIAGO / LA VOZ

ACTUALIDAD

Jaume Sellart

El líder del PSOE pasó de condenar el «procés» a amparar sus exigencias

11 nov 2023 . Actualizado a las 13:20 h.

«No hay nada más fuerte que la verdad» dijo Pedro Sánchez en la campaña electoral del 2019. Pero el líder del PSOE se ha aferrado a la Moncloa haciendo lo contrario de lo que decía en relación al procés, con el fin de obtener el voto de los independentistas. Sus oponentes dicen que miente; él, que son cambios de opinión.

1. EL ARTÍCULO 155

De atribuirse su aplicación, a no estar orgulloso.

Pedro Sánchez apoyó en el 2017 la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña, «una región con un autogobierno sin parangón en la historia». El 155 también le sirvió para distanciarse de Podemos. «¿Se imagina un Gobierno en el que haya una parte que defienda la Constitución y la aplicación eventual del artículo 155 y otra parte que dice que hay presos políticos y que hay que hacer un referendo de autodeterminación?», dijo de los morados el 1 de octubre del 2019. Incluso se mostraba orgulloso de la decisión: «Me puse del lado del Gobierno de España y aprobamos el artículo 155 para defender la soberanía nacional», afirmó el 3 de septiembre del 2022. Pero el pasado 3 de marzo, en precampaña y a la baja en las encuestas, cambió de discurso sobre lo sucedido en el 2017: «Yo no me siento orgulloso, y no era presidente, sino líder de la oposición».

2. EL REFERENDO

De ilegal y divisivo, a estar incluido en el acuerdo.

«[Pablo] Iglesias defiende un referendo de autodeterminación en Cataluña que lo que va a hacer es partir en dos definitivamente la sociedad catalana» aseguró Pedro Sánchez el 5 de noviembre del 2019. Su rechazo no era nuevo. «No es no. No va a haber ni independencia ni referendo», había dicho el 24 de abril. La negativa siguió hasta las elecciones generales de este año. «Ni hubo amnistía ni habrá referendo en Cataluña (...) Ninguna constitución en el mundo permite la segregación», aseveró el pasado 2 de julio. Pero el acuerdo firmado con Junts este jueves no descarta que se celebre el plebiscito.

3. LA SEDICIÓN

De reclamar una pena mayor, a derogar el delito.

El 17 de mayo del 2018, un Sánchez en la oposición afirmaba que los líderes del procés debían ser juzgados por rebelión, un delito más grave que sedición: «Creo que clarísimamente ha habido un delito de rebelión». En noviembre, ya en Moncloa tras la moción de censura pactada con los independentistas, la Abogacía del Estado renunció a la rebelión y les atribuyó sedición. Sánchez todavía dio un paso más el 11 de noviembre del 2022, cuando buscaba votos para aprobar los presupuestos. Su Gobierno derogó ese delito y lo reemplazó por «desórdenes agravados» —rebajando la pena máxima de 15 a 5 años— para «distender la situación en Cataluña». Negó que fuese una cesión, «lo he reivindicado desde siempre», aseguró.

4. LA MALVERSACIÓN

De condenar la corrupción, a rebajar condenas.

Sánchez llegó a Moncloa con una moción de censura que justificó por la corrupción del PP. Pero en diciembre del 2022 aprobó una reforma legal para reducir las penas por malversación —un delito de corrupción por el que se condenó a los líderes del procés—. «Si trabajamos por la concordia y la convivencia es porque no quiero que en España ni en Cataluña se vuelvan a sufrir los días tan tristes y aciagos que se vivieron en 2017», dijo. Añadió la justificación que el CIS ya no situaba la corrupción entre las principales preocupaciones de los españoles.

5. LOS INDULTOS

De garantizar la sentencia del Supremo, a recortarla.

Cuando el Supremo sentenció a los líderes del procés, Sánchez anunció su «respeto y acatamiento» por el fallo, y subrayó: «Acatamiento significa el íntegro cumplimiento», e insistió en «garantizar a la ciudadanía catalana y española que esa sentencia se va a cumplir en su totalidad». Era 14 de octubre del 2019. Pero necesitado del apoyo de ERC, el 21 de junio del 2021 lanzó los indultos justificándose en «la reconciliación y al reencuentro (...) que es necesario y urgente».

6. LA AMNISTÍA

De atacar a Podemos por pedirla, a defenderla.

Sánchez rechazó la amnistía hasta el 23 de julio, cuando Feijoo le superó en las elecciones generales y su continuidad en Moncloa quedó en manos de Junts y ERC. Por eso, el 28 de octubre proclamó ante el comité federal del PSOE: «En el nombre de España, en el interés de España, en defensa de la convivencia entre españoles, defiendo hoy la amnistía en Cataluña». Tres días antes de las elecciones, el 20 de julio, había dicho «el independentismo pedía la amnistía y un referendo de autodeterminación. No han tenido amnistía y no va a haber un referendo». En el pasado incluso atacaba a sus aliados por defenderla. Fue el 1 de octubre del 2019: «Tenemos discrepancias evidentes con Podemos. Escuchamos que hay presos políticos (...) y que van a salir con los independentistas a pedir la amnistía de los presos». Sánchez escribió el 6 de noviembre del 2019 de Carles Puigdemont que es «un prófugo de la Justicia. Trabajaremos para que el sistema judicial español (...) pueda juzgarlo». Este mismo jueves, el PSOE pactó con el prófugo para que vote la investidura de Sánchez a cambio de su amnistía.

7. EL MEDIADOR

De verlo humillante, a admitir su supervisión.

En febrero del 2020, Pedro Sánchez, en plenas negociaciones con Quim Torra, entonces presidente de la Generalitat, rechazó la presencia del mediador internacional que exigían los independentistas. «No es necesario», dijo. Unos meses antes, Carmen Calvo había sido aún más clara. «Por favor, qué zona en conflicto, ni ONU, ni mediador internacional ni nada que se pueda parecer a eso», dijo sobre una supervisión internacional de la gestión del Gobierno en Cataluña que ahora el PSOE ha aceptado en su pacto con Junts.

8. EL CUPO CATALÁN

Del régimen general a negociar una excepción

El cupo catalán «no creo que sea necesario», dijo Sánchez el 21 de noviembre del 2014. Tres años después mantenía esa postura: «La solidaridad interterritorial debe preservarse (...) Defiendo que Cataluña esté en el régimen general», dijo el 23 de noviembre del 2017. Empezó a cambiarla tras llegar al Gobierno, y el acuerdo con Junts del jueves no descarta «la cesión del 100 % de todos los tributos que se pagan en Cataluña» a la Generalitat. Algo similar pasó con la cesión de las cercanías, y también con la de la Seguridad Social al País Vasco, ya acordada según el PNV. Eran decisiones imposibles, pero parece que lo imposible también es una opinión que se puede cambiar.