Authorization Required

This server could not verify that you are authorized to access the document requested. Either you supplied the wrong credentials (e.g., bad password), or your browser doesn't understand how to supply the credentials required.

Piden 6 años y 8 meses de cárcel para el Cigala por maltratar a su exmujer

La Voz

ACTUALIDAD

Diego, el Cigala, durante un concierto en Vilagarcía en el 2018
Diego, el Cigala, durante un concierto en Vilagarcía en el 2018 MONICA IRAGO

El cantante ha sido acusado de tres de delitos de violencia de género por agredir física y psicológicamente a su expareja durante casi cuatro años, con el agravante de haberlos cometido delante de sus dos hijos menores

08 sep 2023 . Actualizado a las 19:29 h.

Diego, el Cigala, se enfrenta a una petición de 6 años y 8 meses de cárcel por un delito de maltrato físico y psicológico contra su exmujer, Dolores Quina Méndez. Según la denuncia presentada ante el juzgado, al la que ha tenido acceso Caso Abierto, el cantante «golpeó, amenazó y humilló» a la madre de sus hijos durante los cuatro años que duró la relación, a lo que se suma el control emocional y económico al que la tenía sometida. El acusado, que se enfrenta ahora a una posible pena de prisión por violencia de género, tenía ya una orden de alejamiento vigente.

Dos años después de que la exmujer de Diego Ramón Jiménez Salazar lo denunciara por violencia de género, el juzgado de violencia sobre la mujer número 1 de Jerez de la Frontera (Cádiz) ha decidido sentar al cantante en el banquillo. La jueza Raquel López Vizcaíno ha encontrado «indicios racionales bastantes de criminalidad» y lo ha acusado de tres delitos: maltrato habitual, vejaciones continuadas y un delito de malos tratos agravados por haberlos cometido en el domicilio familiar.

«De las diligencias practicadas ha quedado indiciariamente acreditado que durante su relación, Ramón Jiménez Salazar (el Cigala) se dirigía a su pareja con expresiones como "puta, desgraciada, cómete mis mierdas, me cago en tus muertos", en el domicilio familiar y en presencia de sus hijos menores de edad», explica la jueza en su auto, en el que señala que, además, uno de los mecanismos de control que ejercía sobre ella era económico, «privándole del sustento económico para ella y para sus hijos».

Según el escrito de la acusación, con fecha del 28 de julio, el Cigala «desarrolló, de forma continuada, comportamientos de predominio y control, menospreciándola, vejándola, golpeándola y creando un clima de dominación». Esta situación llevó a la víctima a «un estado permanente de temor y subyugación», razón por la cuál en un primer momento no se atrevió a denunciar. Dolores Méndez, con la que el acusado tiene dos hijos en común de 5 y 6 años, llegó a temer por «su vida e integridad física».

Tanto el escrito presentado por la acusación como el auto dictado por la jueza, se detallan varios episodios agresiones entre los años 2017 y 2020. El más grave tuvo lugar en Gerona en el 2019, cuando el acusado habría «empujado y propinado golpes por todo el cuerpo» a la por entonces aún era su pareja. A esta violencia física se suman también el férreo control al que la tenía sometida, llegando a echarla de casa después de las discusiones, aislarla de sus allegados o arrojar sus objetos personales.

Por todo ello, Dolores Quina Méndez ha solicitado una pena de 6 años y 8 meses de prisión, la prohibición de acercase a menos de 500 metros y de comunicación de cualquier tipo y una indemnización de 3.000 euros.

Diego, el Cigala, fue denunciado en 2021 por violencia de género por su expareja y detenido por la Policía, aunque finalmente quedó en libertad por no apreciarse riesgo de fuga. Aunque ha negado los hechos y a falta de fijar la fecha para el juicio, la magistrada ha decidió prorrogar la orden de alejamiento de 500 metros que tiene sobre su exmujer.