Authorization Required

This server could not verify that you are authorized to access the document requested. Either you supplied the wrong credentials (e.g., bad password), or your browser doesn't understand how to supply the credentials required.

Podemos mantiene el pulso y desoye la invitación de Díaz al lanzamiento de su plataforma

Pablo Medina MADRID / LA VOZ

ACTUALIDAD

Ione Belarra y Yolanda Díaz durante un acto institucional organizado con motivo del Día Internacional del Orgullo LGTBI
Ione Belarra y Yolanda Díaz durante un acto institucional organizado con motivo del Día Internacional del Orgullo LGTBI FERNANDO ALVARADO | EFE

Los morados exigen cerrar un reparto de puestos en Sumar e insisten en preservar su papel como contrapeso del PSOE

30 mar 2023 . Actualizado a las 11:53 h.

Apenas quedan cuatro días para que la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, termine de fraguar su nuevo proyecto, Sumar, y presente, casi con toda seguridad, su candidatura a las elecciones generales de diciembre. Y en Podemos esto no gusta, porque sigue sin haber un pacto sellado de confluencia común sobre la mesa y los nervios en la formación morada comienzan a florecer bajo el temor de que se queden solos.

Ayer, en los pasillos del Congreso, Díaz aseguró que «estaría encantada» de que los representantes del partido que ahora dirige Ione Belarra acudieran a arroparla en su acto, ya que las primeras espadas de IU, Más País, los comunes, Compromís, la Chunta aragonesista, Batzarre o el Partido Verde Europeo ya han confirmado su asistencia y los únicos que quedan por unirse son los dirigentes de Podemos. Sin embargo, el descontento con la también ministra de Trabajo aleja esa posibilidad.

«Yolanda Díaz tiene en su mano la unidad. La unidad pasa porque sea la gente quien elija el mejor equipo posible para esa tarea. Es sencillo, muy posible y nos gustaría estar arropando a la vicepresidenta en un anuncio tan esperado», dijo Belarra en una entrevista en Canal Red insistiendo en el requisito que pide su formación para apoyar a la líder de Sumar: convocar primarias abiertas.

De la misma forma se pronunció la número dos del partido morado y ministra de Igualdad, Irene Montero, que dijo que dicho reclamo «es sencillo y generoso» y que no entiende por qué Díaz no asume las demandas de Podemos. Lilith Verstrynge, secretaria de organización de los de Belarra, también indicó que no sabe «dónde está el problema». Y esta sentencia, en realidad, también la comparten en el equipo de Sumar, que no entienden por qué Podemos no da su apoyo a un proyecto en el que el espacio a la izquierda del PSOE ha encontrado su nexo común y que, además, capitanea la líder política mejor valorada de España, incluso por encima de Sánchez y Feijoo.

Preservar la identidad

El estado comatoso de Podemos, que viene de perder centenares de escaños en elecciones autonómicas de toda la geografía española y las últimas generales, hace que las voces fuertes y ya apartadas de Podemos se cuestionen la hegemonía del partido como líder de las libertades y los derechos sociales que una vez pudo ser tras el 15M.

Su mismo fundador, el exvicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias publicó hace dos días un artículo en el diario Ara en el que incidió en que «nunca se ha dejado humillar y no lo va a hacer ahora», pero que si el liderato de la izquierda ha cambiado de manos, es sensato establecer unas «reglas sensatas para dirimir las correlaciones de fuerzas» y que no se llegue a un fiasco parecido al de las elecciones andaluzas, en el que Podemos se quedó fuera de la coalición Por Andalucía, aunque luego cobrase su parte en el pacto político.

Esta idea no gusta en Sumar, cuyo equipo —candidata incluida— quiere alejarse del despotismo de las viejas guardias del partido morado, que siguen teniendo mano en la estrategia y dirección de Podemos «desde la sombra», puesto que consideran que el futuro del espacio a la izquierda del PSOE debe poder decidir su liderazgo por cuenta ajena y no depender de personalidades que, en teoría, han dejado la política, pero que siguen teniendo peso interno.

Ione Belarra está más por la labor de continuar con la dinastía podemita en lo que a dirección de las formaciones progresistas se refiere. De hecho, mencionó que existe el deber de «cuidar la identidad de Podemos», puesto que está en juego la preservación de todo «lo que representa». Para la ministra de Derechos Sociales, esto se traduce en que Podemos, y no otra formación, debe seguir siendo el contrapeso político del PSOE, partido que valora como «conservador» y que «pone freno» a los avances sociales en España.