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Liz Truss sacrifica a su ministro de Economía para salvar su cabeza

Juan Francisco Alonso LONDRES / E. LA VOZ

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La primera ministra británica, Liz Truss, y el ministro de Finanzas, Kwasi Kwarteng, este domingo, en la apertura del congreso del Partido Conservador en Birmingham
La primera ministra británica, Liz Truss, y el ministro de Finanzas, Kwasi Kwarteng, este domingo, en la apertura del congreso del Partido Conservador en Birmingham TOLGA AKMEN | EFE

Nombra sustituto a Jeremy Hunt, que apoyó a Sunak en las primarias «tories»

15 oct 2022 . Actualizado a las 11:17 h.

Liz Truss quiso estremecer a la economía británica con una polémica combinación de rebajas fiscales y multimillonarios subsidios, pero ha sido ella quien ha terminado sacudida. Con apenas un mes en Downing Street, la primera ministra ha tenido que despedir este viernes a su ministro de Economía y mano derecha, Kwasi Kwarteng, y de paso terminar de desechar el resto de sus controvertidas reducciones de impuestos, en un intento por calmar a los mercados financieros y a sectores de su propio partido que comenzaban a pedir su cabeza.

«Está claro que partes de nuestro plan fueron muy rápido y más lejos de lo que los mercados esperaban, por eso tenemos que cambiar la vía», afirmó la mandataria en una breve rueda de prensa, en la que también anunció que mantendrá la decisión del anterior Gobierno de Boris Johnson de elevar el impuesto de sociedades desde el 19 al 25 %.

«Debemos actuar ahora para asegurarle a los mercados que somos fiscalmente responsables (…) Haremos todo lo necesario para asegurar que la deuda caiga en el medio plazo, controlaremos el tamaño del Estado, para asegurarles a los contribuyentes que sus impuestos son bien utilizados; y nuestro sector se hará más eficiente, para ofrecerles servicios de clase mundial a los británicos», declaró la premier, quien esta semana insistió en el Parlamento en que mantendría su hoja de ruta y descartó más volantazos, tras haber tenido que desechar ya su idea de rebajarles los impuestos a las grandes fortunas.

El paquete que Truss y Kwarteng diseñaron incluía unas rebajas fiscales que le costarían a las arcas públicas unos 45.000 millones de libras (51.748 millones de euros) y unos subsidios a la energía de más de 100.000 millones (115.000 millones de euros). Los mercados no creyeron que esto fuera sostenible sin un gran endeudamiento y, por ello, castigaron duramente a la libra y a los bonos británicos.

¿Elección equivocada?

El Banco de Inglaterra tuvo que intervenir para intentar poner coto a la tormenta, que ha socavado la imagen de la premier entre los ciudadanos y sus correligionarios. Una encuesta de Yougov publicada esta semana reveló que el 48 % de los electores creen que los conservadores se equivocaron al elegir a Truss como su líder y mandataria.

Truss no solo sacrificó a uno de sus grandes aliados en las primarias tories, sino que tuvo que designar como reemplazo a un oponente: Jeremy Hunt. El nuevo ministro de Economía ocupó las carteras de Comunicación, Salud y Exteriores durante los Gobiernos de David Cameron y Theresa May. En el 2019 compitió contra Johnson por el liderato del partido, durante su gestión fue crítico con él y en el pasado proceso para elegir a la nueva cabeza de la formación respaldó a Rishi Sunak, el contrincante de Truss.

«Hunt comparte mi deseo por una economía de alto crecimiento y bajos impuestos, pero reconocemos que debido a las actuales circunstancias debemos lograr este objetivo de una manera distinta», dijo al defender su elección. Durante las primarias conservadoras Sunak cuestionó la viabilidad del plan de Truss.

Queda por ver si las medidas de la mandataria le permitirán salvar su mandato o si las voces que dentro de la formación piden sustituirla siguen creciendo. Esto último no es descartable, porque algunos sondeos afirman que los tories podrían perder feudos en el sur de Inglaterra en favor de laboristas y liberales demócratas de celebrarse elecciones generales hoy, algo que ya pide la ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon.

El nuevo ministro de Finanzas británico, Jeremy Hunt
El nuevo ministro de Finanzas británico, Jeremy Hunt

Jeremy Hunt, un político moderado partidario de bajar impuestos

El nuevo ministro británico de Economía, Jeremy Hunt, ha cultivado un perfil político dentro del ala moderada del Partido Conservador, si bien ha defendido en el pasado recortes de impuestos con elementos análogos a los que han hecho descarrilar los planes de su antecesor en el cargo, Kwasi Kwarteng.

Hunt, de 55 años, se presentó en el 2019 a las primarias conservadoras como alternativa a Boris Johnson con un programa económico centrado en hacer del Reino Unido uno de los países industrializados con un impuesto de sociedades más reducido.

El Instituto de Estudios Fiscales (IFS, en inglés) estimó durante aquella campaña que la propuesta fiscal de Hunt costaría a las arcas públicas unos 13.000 millones de libras (15.000 millones de euros) al año, un gasto que se sumaría a una ampliación del gasto en defensa de 15.000 millones de libras adicionales por ejercicio (17.200 millones de euros).

Este mismo año, Hunt ha defendido un recorte del impuesto de sociedades hasta el 15 %, frente al 19 % al que aspiraba hasta ahora la primera ministra, Liz Truss, y el 25 % al que está previsto incrementarlo ahora, tal como tenía previsto el anterior Gobierno conservador. Su propuesta, con todo, era más cautelosa en cuanto a rebajar otros tributos: «Me gustaría ver recortado el impuesto sobre la renta, pero eso se debe hacer de una manera sostenible», decía Hunt el pasado julio.

«No puede ser un soborno electoral y debe depender del crecimiento. (...) Eso significa que debemos empezar impulsando la economía para llegar a estar en una posición adecuada» para acometer más recortes, detalló.

El ahora ministro de Economía, que defendió la permanencia en la Unión Europea (UE) antes del referendo del 2016, perdió por un amplio margen las primarias tories de hace tres años frente a Johnson, cuyas promesas para tratar de aprovechar las oportunidades del Brexit deslumbraron a los afiliados del partido primero y a los votantes británicos en las siguientes elecciones.

Hunt nunca ha ocultado que continúa ambicionando llegar a lo más alto del Ejecutivo, aunque en las primarias celebradas este verano no pasó el corte de 30 votos entre sus compañeros de bancada para disputarle el cargo a Liz Truss, que finalmente fue la elegida por los afiliados «tories» para liderar el país.

Carrera el Política Exterior y Sanidad

Hunt se convirtió en una figura conocida para el público británico como ministro de Sanidad bajo el Gobierno de David Cameron, a partir del 2012, y pasó después a ocupar la cartera de Exteriores, en el 2018, durante el mandato de Theresa May, hasta el 2019.

Antes había sido una de las figuras centrales en la organización de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 desde el Ministerio de Cultura. Su experiencia en el ámbito sanitario le valió para ser nombrado más tarde presidente del Comité de Salud y Asuntos Sociales de la Cámara los Comunes, un cargo que ha mantenido hasta que ha asumido el mando en el Ministerio de Economía.

Hunt fue elegido por primera vez como diputado por la circunscripción inglesa de South West Surrey en el 2005 y es licenciado en Filosofía, Política y Economía por la Universidad de Oxford.

Está casado con la china Lucia Guo, a quien conoció en el 2008 mientras ella trabajaba en la universidad británica de Warwick en un departamento para atraer a estudiantes chinos al Reino Unido, y tiene con ella un hijo y dos hijas.