Authorization Required

This server could not verify that you are authorized to access the document requested. Either you supplied the wrong credentials (e.g., bad password), or your browser doesn't understand how to supply the credentials required.

Alertan que el Reino Unido está ante una «crisis humanitaria» por culpa del alza de la energía

JUAN FRANCISCO ALONSO LONDRES / E. LA VOZ

ACTUALIDAD

Nadhim Zahawi, presidente del partido conservador británico
Nadhim Zahawi, presidente del partido conservador británico HENRY NICHOLLS | REUTERS

La oposición pide que se convoque de urgencia al Parlamento mientras un exdirectivo de BP pide congelar los precios

21 ago 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

El imparable alza de los precios de la energía sumirá al Reino Unido en una «crisis humanitaria», pues millones de personas deberán escoger entre comer y calentar sus viviendas este invierno. Una encrucijada que podría provocar un reguero de muertos y un aumento de las enfermedades, a menos que las autoridades hagan algo. La aterradora advertencia la hizo la Confederación del Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés), instancia que agrupa a las máximas autoridades de la sanidad pública británica, en una carta que le dirigieron al ministro de Economía, Nadhim Zahawi, y que trascendió a la prensa el pasado viernes.

«El país se enfrenta a una crisis humanitaria. Muchas personas podrían enfrentarse a la terrible elección entre saltarse comidas para calentar sus hogares o tener que vivir en condiciones frías, húmedas y muy desagradables. Esto, a su vez, podría provocar brotes de enfermedades y dolencias en todo el país y aumentar las desigualdades en materia de salud, empeorar las oportunidades de vida de los niños y dejar una cicatriz indeleble en las comunidades locales», se lee en la misiva, en la cual se agrega: «A menos que el Gobierno tome medidas urgentes habrá una emergencia de salud pública».

La inusual alerta de los responsables de la sanidad pública se produjo 48 horas después de que la Oficina Nacional de Estadística (ONS) anunciara que la inflación acumulada hasta julio alcanzó la cifra récord de 10,1 %, impulsada sobre todo por el aumento de la energía y de los alimentos que ha provocado la invasión rusa a Ucrania. Pero lo peor es que la ola inflacionista parece estar lejos de detenerse. En los próximos días se espera que se oficialice un nuevo ajuste en la factura de la luz y de la calefacción. La prensa especula que el aumento podría rondar entre 80 % y 120 %, por lo que una familia promedio podría pasar de pagar cerca de 2.000 libras anuales (2.355 euros) a 4.200 (4.947).

A tomar medidas

La oposición laborista ha pedido al dimisionario Boris Johnson y a sus potenciales reemplazos (Liz Truss y Rishi Sunak) que interrumpan el receso del Parlamento y convoquen a los diputados para una sesión de emergencia. Esta semana el líder de la formación, Keir Starmer, presentó su plan para afrontar la situación, el cual incluye congelar durante los próximos seis meses cualquier nueva alza de los precios de la energía. Una propuesta que ha sido respaldada por un exalto cargo de British Petroleum (BP), quien, sin embargo, ha ido más allá al apoyar la propuesta del expremier laborista Gordon Brown de nacionalizar las empresas que no acepten reducir las facturas a los ciudadanos.

«Como ocurrió con el sector financiero durante la crisis del 2008, si el sector energético privado no logra satisfacer las necesidades de la sociedad a la que sirve, sus funciones deben ser y serán asumidas por el Estado. Las empresas involucradas ahora deben demostrar que entienden que deben usar sus habilidades y recursos en el interés público», afirmó a la prensa.

Liz Truss participó en un informe donde se proponía cobrar a los pacientes por las citas médicas

«Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras». La ministra británica de Asuntos Exteriores, Liz Truss, está descubriendo la veracidad de esta frase shakesperiana. La aparentemente imparable carrera hacia Downing Street de la jefa de la diplomacia ha sufrido un golpe por la difusión de un documento de hace 13 años, del que ella fue coautora, en el se proponía cobrar a los pacientes una tasa por citas médicas y reducir en un 10 % los salarios de los médicos de cabecera.

En el polémico informe titulado Back to black (Volver a los números negros), publicado en el 2009, Liz Truss y los otros autores planteaban una serie de medidas para reducir en 28.000 millones de libras (32.940 millones de euros) el déficit de la sanidad pública. Los laboristas aprovecharon la revelación para denunciar que Truss mostró «su verdadera cara» y los «devastadores recortes» que piensa poner en marcha.

Este escándalo ocurre cuando el equipo de la candidata líder tory aún no ha terminado de superar el revuelo provocado por su negativa a participar en un evento con granjeros conservadores, del cual se aprovechó su rival, Rishi Sunak, para prometer a este colectivo todo su apoyo en caso de ganar.