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El «devastador» huracán Ida deja a oscuras a Nueva Orleans, 16 años después del Katrina

La Voz REDACCIÓN

ACTUALIDAD

La tormenta, que tocó tierra en Estados Unidos con vientos de hasta 240 kilómetros por hora, ha provocado hasta el momento la muerte de una persona

30 ago 2021 . Actualizado a las 11:21 h.

Nueva Orleans revive la pesadilla que trajo el Katrina hace 16 años. La capital de Luisiana, en la costa sur de Estados Unidos, quedó completamente a oscuras después de que se produjera un «daño de transmisión catastrófico» por el paso del huracán Ida.

Ida, que tocó la costa con vientos de 240 kilómetros por hora, pasó a unos 50 kilómetros del oeste de la ciudad y ha dejado a más de un millón de personas sin luz, según informa Efe. Ahora se teme por la fortaleza de los diques que protegen la urbe de inundaciones. 

La muerte de un hombre, de unos 50 años, se produjo en Ascension Parish, en el sureste de Luisiana, al parece por la caída de un árbol sobre su casa, según los autoridades. También se ha informado de daños «catastróficos» en amplias zonas de esa zona de Luisiana el domingo por la noche después de que el huracán Ida azotara el estado.

Aunque sus vientos han perdido fuerza, el mayor peligro sigue siendo el agua, tanto la procedente de la marejada ciclónica como de las intensas lluvias, especialmente ahora que se ha ralentizado su velocidad de desplazamiento hasta 9 millas por hora (15 km/h).

El 29 de agosto del 2005, cuando pasó el Katrina, el sistema de diques de protección falló y Nueva Orleans sufrió importantes inundaciones en las que murieron más de 1.800 personas.

«Potencialmente mortal»

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha reconocido a esta tormenta como «potencialmente mortal» y ha informado de los distintos equipos de emergencias preparados para actuar, además de firmar una declaración de emergencia para Luisiana y Misisipi.  «Esto va a ser devastador, un huracán devastador, una tormenta que amenaza la vida», ha dicho. 

La peligrosidad de este fenómeno queda patente en las varias horas en las que Ida mantuvo su fuerza de huracán de categoría 4 después de tocar tierra, y, según el último boletín del Centro Nacional de Huracanes (NHC), genera vientos máximos sostenidos de 115 millas por hora (185 km/h).

Aunque sus vientos han perdido fuerza, el mayor peligro sigue siendo el agua, tanto la procedente de la marejada ciclónica como de las intensas lluvias, especialmente ahora que se ha ralentizado su velocidad de desplazamiento hasta 9 millas por hora (15 km/h).

Esto provoca que las lluvias caigan sobre la misma zona durante más tiempo, lo que aumenta las posibilidades de acumulación de agua.

El NHC alertó en su último boletín de que una «marejada catastrófica, vientos con fuerza de huracán y riadas continúan en porciones del sureste de Luisiana» debido al paso de Ida. El huracán se ha convertido así en una de las tormentas más fuertes que han azotado Luisiana, empatada con Laura (en 2020) y con Last Island Hurricane (en 1856). Los tres tuvieron vientos máximos de 241 kilómetros por hora, el registro más alto hasta la fecha.