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Esquerra y Junts retoman el diálogo tras escenificar su presunta ruptura

Cristian Reino BARCELONA / COLPISA

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Una sonriente Meritxell Budó trató de quitar hierro a las discrepancias entre ERC y Junts
Una sonriente Meritxell Budó trató de quitar hierro a las discrepancias entre ERC y Junts Andreu Dalmau

ERC explora la vía de los comunes, pero Illa se niega a facilitar la investidura de Aragonés

11 may 2021 . Actualizado a las 20:24 h.

Esquerra y Junts retomaron este martes las conversaciones para abordar la investidura de Pere Aragonès, tres días después de que los republicanos dieran por agotadas las negociaciones para pactar un nuevo Gobierno de coalición en Cataluña. También fue un día más tarde de que una veintena de simpatizantes de JxCat se manifestaran a las puertas de la sede republicana al grito de «Junqueras, traidor, púdrete en la prisión».

Tras alcanzar el pico máximo de tensión entre ambas fuerzas, regresaron los contactos. Fue a través de una reunión telemática, en la que no participó Pere Aragonès. Una llamada entre Aragonès y Jordi Sànchez propició el encuentro. Eso sí, ERC dejó claro que ya no están negociando un Gobierno de coalición, sino únicamente la investidura. El órdago de los republicanos tiene un punto débil. Y es que en la mayoría de las combinaciones para la elección de Aragonès como presidente, ERC necesita a Junts. Por tanto, la presunta ruptura entre ambos, de haberla, no puede ser completa.

ERC empezó el lunes a trabajar en su plan B, que consiste en gobernar en solitario con el apoyo de la CUP y los comunes. Los republicanos volvieron a reunirse este martes con la formación de Asens y Colau. Las fórmulas para que Aragonès pueda salir elegido presidente de la Generalitat son varias. La primera que exploró el actual vicepresidente fue un pacto entre ERC, Junts y la CUP, que superaría la mayoría absoluta. Pero, en estos momentos, las negociaciones entre ERC y Junts para reeditar la actual coalición independentista están rotas.

Por tanto, Esquerra ha optado por una segunda vía. Esta pasa por un Gobierno en solitario, con el apoyo externo de la CUP y los comunes. Para que sea posible, ERC necesita cuatro votos afirmativos de Junts y que los otros 28 diputados posconvergentes se abstengan. Jordi Sànchez, secretario general de JxCat, se comprometió a ello el pasado 4 de abril, pero el lunes ya empezó a echarse para atrás. En Junts hay debate interno, aunque a día de hoy no son favorables a ponerle las cosas fáciles a ERC.

Si Junts no permitiese la elección de Aragonès con cuatro de sus escaños, ERC podría reclamar la abstención de los socialistas y de Junts. Pero esa posibilidad es hoy día todavía más difícil. Salvador Illa ratificó este martes en TVE que el PSC no facilitará la investidura de Aragonès. «No pasará», aseguró. «Hemos ganado las elecciones», recalcó. «Un Gobierno de izquierdas solo se puede articular si lo lidera el PSC», remató.

En Junts aún apuestan por que la situación se reconduzca. Y emplazan a una nueva reunión entre Pere Aragonès y Jordi Sànchez en la prisión de Lledoners (sería la tercera) para rescatar las negociaciones del pacto de legislatura.

Una dirigente destacada de Junts como la consejera de la Presidencia, Meritxell Budó, expresó que aún queda tiempo hasta el 26 de mayo. En cualquier caso, Budó afirmó que no contempla la repetición electoral como alternativa y confía en el entendimiento entre fuerzas independentistas.

El Gobierno catalán en funciones se negó a dimitir para facilitar las negociaciones, mientras el Ejecutivo central ve «prioritario» que no se repitan los comicios en Cataluña y este martes deseó que se constituya el Gabinete en breve.

Pugna en Madrid

Ambas formaciones bajaron este martes la intensidad verbal, aunque más bien pugnan por el relato de quién sería el responsable de la posible repetición electoral. La batalla, no obstante, se trasladó a Madrid, con cruce de reproches entre Gabriel Rufián y Miriam Nogueras.

La diputada nacionalista dudó del compromiso de los republicanos con la independencia y les acusó de aparcar el objetivo de la secesión a cambio de pactar con la Moncloa «migajas». En la órbita de Junts apuntan que ERC quiere pactar con el PSC y los comunes y aislar a Junts a cambio del indulto de los presos del procés.

Rufián replicó que ERC no es la criada de nadie y ni se le domestica ni se le tutela.