Authorization Required

This server could not verify that you are authorized to access the document requested. Either you supplied the wrong credentials (e.g., bad password), or your browser doesn't understand how to supply the credentials required.

Muere una gata de dos meses a la que le pusieron un petardo en la boca

Mónica Pérez
M. Pérez REDACCIÓN / LA VOZ

ACTUALIDAD

Ocurrió durante la noche de San Juan y fue operada de urgencia, pero no pudo recuperarse de las gravísimas heridas

06 jul 2019 . Actualizado a las 12:38 h.

Nuevo caso de maltrato animal. Ocurrió durante la noche de San Juan en Lérida y la protagonista de la espeluznante agresión es una gata de apenas de dos meses, que murió después de las graves heridas que le provocaron al explotarle un petardo en la boca. A la gata la encontró un joven que la llevó a la protectora Amics dels Animals del Segrià. Allí la bautizaron como Dulcinea y la operaron de las graves heridas que sufría. 

«Dulcinea ha fallecido, su frágil cuerpo no ha soportado más tiempo. Buen viaje pequeña, gracias a tu salvador no has muerto sola y agonizando en la calle. Gracias a todos por el interés y las donaciones», explicaban desde la asociación en Facebook. 

«?El sábado por la tarde nos llamó un voluntario para decirnos que un amigo suyo iba caminando por la calle, y se encontró con un bebé de gato en muy mal estado, sin pensárselo ni un segundo lo recogió y lo llevó directamente al veterinario y fue allí donde le dijeron que probablemente a la pequeña Dulcinea, una gatita de apenas dos meses, algún malnacido le había puesto un petardo en la boca. Le hicieron curas de primera necesidad, le administraron antibiótico y le dijeron que era urgente intervenirla para reconstruir su boca», explicaba. 

«Estos sujetos son psicópatas no hay duda, y tienen padres, hermanos, familia y amigos que seguramente habrán sido testigos más de una vez de alguna de sus fechorías. Están a tiempo de denunciarlo antes de que elijan otra víctima animal o humana. Lo triste y lo que nos genera auténtica impotencia es que los animales no tengan una ley que les proteja de verdad, y que cualquier engendro pueda hacerles daño y abusar de ellos de forma casi impune», señalaban.