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Deja el coche en un paso de cebra tras sentirse mal, muere junto al vehículo y le ponen una multa de 200 euros

ACTUALIDAD

La policía lo había encontrado en el suelo a pocos metros de su propio coche en A Coruña

27 mar 2019 . Actualizado a las 11:13 h.

Un joven de 31 años falleció de forma repentina en la madrugada del 6 de marzo. Alrededor de las cinco de la mañana una patrulla de la Policía Local descubrió un coche aparcado y con una puerta abierta en una paso de cebra de la calle Pintor Joaquín Vaamonde, tras la plaza de Vigo. Segundos después, a pocos metros, descubrieron a su conductor, con los ojos abiertos, los labios amoratados, y con la llave del coche en la mano. Los servicios de emergencia del 061 intentaron reanimarlo, pero no lo lograron.

Ahora, con el duelo a flor de piel, la familia del joven acaba de recibir una carta del Ayuntamiento de A Coruña que le ha producido especial indignación. «Una multa por aparcar en el paso de cebra», señala el padre, que pide no hacer pública su identidad. «La multa llegó a mi nombre, porque soy el propietario del vehículo, de hecho esa noche, como tardaba tanto en regresar, mi mujer y yo fuimos en moto a buscar a nuestro hijo», recuerda este vecino de A Coruña, sorprendido y enfadado por la carta con membrete del Ayuntamiento herculino. «Obviamente no son los doscientos euros de la multa lo que nos duele, es la falta de tacto que han tenido con nosotros», añade. Anuncia recurso: «Me resistiré a abonarla hasta el final por una cuestión de dignidad».

La muerte repentina de una persona tan joven tuvo eco en toda la ciudad. «Mi hijo tenía problemas congénitos de tipo cardíaco, tuvo varias operaciones pero nunca te esperas este desenlace», señala el hombre, padre de otros dos hijos.

 LA NOTIFICACIÓN DEL AGENTE

Recuerda perfectamente aquella noche. «Mi mujer estaba inquieta porque mi hijo no regresaba, así que fuimos los dos en su busca -relata el hombre-; cuando vimos el coche y nos paramos, un policía nos preguntó si teníamos algo que ver con ese coche, y le dije que yo era el dueño del vehículo».

Entonces el agente municipal fue más allá y quiso saber si eran los padres de quien conducía el coche esa noche. Al confirmarlo estos, les informó de la trágica noticia y ambos se derrumbaron. «Se nos vino el mundo encima», sentencia el hombre.

«Mi hijo aparcó donde le tocó morir, no sé qué ocurrió exactamente, pero obviamente dejó el coche allí por una urgencia y no es de recibo que ahora nos venga esta multa, es indignante, es como echar sal en una herida que tardaremos mucho en cicatrizar», explica.

Este periódico quiso conocer la versión del Ayuntamiento de A Coruña, si se trataba de un lamentable despiste o la multa estaba puesta conscientemente. Al cierre de esta edición aún no había llegado la respuesta municipal.