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Siete mil cadáveres en el Estrecho

Manuel Costoya
m. c. cereijo REDACCIÓN / LA VOZ

ACTUALIDAD

Muerte en una playa de Cadiz. El cuerpo de Nador, un joven marroquí de 23 años, apareció en la playa gaditana de los Lances el 1 de noviembre de 1988. Venía en una patera desde Tánger, en Marruecos
Muerte en una playa de Cadiz. El cuerpo de Nador, un joven marroquí de 23 años, apareció en la playa gaditana de los Lances el 1 de noviembre de 1988. Venía en una patera desde Tánger, en Marruecos ILDEFONSO SENA | Europa Press

Este paso estratégico se ha convertido en un cementerio para millares de personas, 30 años después de que apareciese el cuerpo del primer inmigrante en una playa de Cádiz

02 nov 2018 . Actualizado a las 07:54 h.

El Estrecho se ha convertido en un gran cementerio de cadáveres sin nombre. Hasta casi 7.000 cuerpos de hombres, mujeres y niños han tenido su final en una relativamente corta franja de mar, para muchos el único camino posible de una vida mejor. Solo en los últimos treinta años y en este paso estratégico, sin contar otras zonas como Canarias.

El 1 de noviembre de 1988 aparecía el primer cuerpo de un inmigrante en la costa española. Ese tenía nombre. Se llamaba Nador. Era un joven marroquí de 23 años. Su cadáver se localizó en la playa gaditana de Los Lances, a poco más de 15 kilómetros de Tánger. Nador había pagado 35.000 pesetas, algo más de 210 euros, por jugarse el pellejo en un viaje de incierto final. Hoy, las mafias llegan a cobrar hasta 6.000 euros por un trayecto semejante, un gran negocio para los que no tienen escrúpulos.

La Fundación PorCausa, con motivo de esta trágica efeméride, ha elaborado el informe Treinta años de muertes en el Estrecho, un recorrido por los principales hitos migratorios en las últimas tres décadas. El texto no tiene un final feliz. Concluye que en este tiempo, la historia se repite. No hay recursos suficientes y la muerte sigue acompañando a la inmigración porque «los gobiernos no dan alternativas a una tragedia humana interminable», denuncian desde la organización.

Los datos aportados por la Fundación PorCausa señalan que 235.568 migrantes lograron en los últimos treinta años entrar ilegalmente en España por vía marítima y exactamente 6.714 fallecieron en el intento. Pero esta precisión hay que tomarla con cierta prevención. Probablemente sean más, porque la clandestinidad, las redes criminales de tráfico de personas, la invisibilidad de las víctimas por sus orígenes y la imposibilidad de los familiares de denunciar estas desapariciones hacen que estos datos globales sean imprecisos, como recoge la Organización Internacional de Migraciones.

Historias dramáticas

Pero detrás de las grandes cifras siempre hay pequeñas historias, que en el caso de la inmigración ilegal están salpicadas con demasiada frecuencia por el drama. En 1992, según Algeciras Acoge, llega la primera mujer en patera, y un año después la misma organización recibe al primer menor no acompañado. Hoy, en España hay más de 7.000, fundamentalmente en Andalucía y en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, otro grave problema colateral del fenómeno de la inmigración ilegal, con familias divididas y rotas por el drama. Por su proximidad en el tiempo, todavía está presente en la memoria el caso de Samuel. El 11 de enero del 2017 se hunde una embarcación con 21 personas cerca de Ceuta. Aparecen seis cuerpos en diferentes puntos de la costa de Algeciras y Tarifa. El mar deja 16 días después el cadáver de un crío congoleño de seis años en la costa de Barbate. El de su madre, Veronique Nzari, aparece en la costa argelina. El Estrecho los había separado. El padre de Samuel pudo venir a España a enterrar a su hijo. Hizo lo mismo en Argelia, con su madre.

Entre los casos de Nador y Samuel habían pasado casi treinta años y muchos hechos relevantes para la historia negra de la inmigración ilegal en el Estrecho, recogidos por el informe de la Fundación PorCausa. Nador quiso arriesgarse, pero probablemente no para quedarse en España, que era solo un país de tránsito en aquella época. Su objetivo era Francia o Italia. Samuel y su madre tenían otra meta: venir a España para recibir tratamiento médico.

En estas tres últimas décadas se han producido acontecimientos históricos que han marcado el devenir migratorio en Europa. Algunos de los más relevantes, según el informe, son el comienzo de la Primavera Árabe, que en el 2011 impulsó el flujo de personas hacia Europa, y la guerra civil en Siria, y con ella la mayor crisis de personas refugiadas de la historia, más de dos millones en septiembre del 2013, fecha en la que ya se empiezan a confirmar llegadas de inmigrantes procedentes de ese país a las fronteras de Melilla y Ceuta y un cambio en las rutas de acceso prioritarias, que antes eran el Mediterráneo central y oriental. Desde esa fecha, el número de inmigrantes que utilizan el Estrecho como paso para acceder a Europa ha ido aumentando progresivamente.

Naufragios

Estas tres décadas también están salpicadas de años dramáticos, como el 2003, con naufragios documentados en los que perecieron 37 personas, o el verano del 2008, cuando una zódiac repleta de migrantes subsaharianos trataba de llegar a Almería. La embarcación se averió y, tras siete días sin agua y alimentos, murieron 15 personas. Nueve de ellas eran bebés.

En España, el informe considera clave las dos llegadas al poder del Partido Popular, en 1996 y en el 2011, que supusieron, en el primer caso, una política migratoria con más «visión policial», y en el segundo, «un recorte de derechos». En el texto también se critica al Gobierno de Sánchez, por continuar con las devoluciones en caliente, a pesar de alabar que acogiese al Aquarius.