Authorization Required

This server could not verify that you are authorized to access the document requested. Either you supplied the wrong credentials (e.g., bad password), or your browser doesn't understand how to supply the credentials required.

Sánchez cede al chaparrón de críticas de Trump y asume el objetivo del 2 %

Cristina Porteiro
C. porteiro BRUSELAS / CORRESPONSAL

ACTUALIDAD

El líder turco, Erdogan, saluda a Pedro Sánchez
El líder turco, Erdogan, saluda a Pedro Sánchez GEOFFROY VAN DER HASSELT

Tras anunciar que no lo cumpliría, afirma que el gasto en defensa es «inexcusable»

13 jul 2018 . Actualizado a las 07:09 h.

«Nuestra aportación y compromiso con la OTAN es inexcusable. Asumimos la hoja de ruta pautada por el anterior Gobierno». Esta fue la declaración de rendición que hizo este jueves Pedro Sánchez tras aguantar de forma estoica los envites de Trump. El presidente español acabó cediendo a las demandas del norteamericano y anunció que está en su «ánimo» destinar un 2 % del PIB a defensa en el 2024. Quizá lo hizo por pragmatismo o porque a lo que se comprometió este jueves, mañana puede ser papel mojado, como todas las promesas de gasto que hacen los aliados de la OTAN.

España estaba en el disparadero. Es el tercer país que menos gasta en defensa (0.93 % del PIB), solo por delante de Bélgica y Luxemburgo. Trump pasó la lupa a la lista y se mostró escandalizado porque esas «naciones ricas» de Europa hagan esfuerzos tan nimios por la seguridad de la Alianza Atlántica. El afán de Sánchez por pasar desapercibido a la vista del magnate no funcionó. Hasta en dos ocasiones el norteamericano se dirigió al presidente español para recordarle los deberes pendientes.

Sánchez trató de esquivar los dardos desplegando una amplia gama de argumentos y excusas: «España está haciendo un enorme esfuerzo para avanzar hacia el reparto equilibrado de las cargas, somos comprensivos y empáticos con las demandas de la Administración norteamericana, pero hay que evaluar a cada miembro no solo por su aportación financiera, también por sus capacidades y sus contribuciones», trató de convencer el español.  

Equipamiento

Pero Washington exige dinero, contante y sonante. Si España gasta menos dinero que el resto de los socios, debería invertirse al menos en equipamiento estadounidense, como hace Polonia. El país del este acaba de desembolsar una suma jugosa de dinero para comprar armamento a Estados Unidos, una decisión aplaudida por Trump, a quien le parecen escasos esos 11.391 millones de euros que abonará este año España para la seguridad y la defensa común.

Lejos de la mirada inquisidora de Trump, Sánchez aspira a revisar este compromiso una vez más, asegurando que el debate sobre la contribución que hace cada miembro a la seguridad «sigue abierto».

Mientras el Gobierno busca la fórmula mágica para cuadrar las cuentas públicas y encajar esta nueva derrama, su presidente lanza balones fuera y coloca dos anzuelos en forma de nuevos compromisos para ver si Trump pica. «España se va a hacer cargo de la misión de capacitación y entrenamiento de las fuerzas de seguridad en Túnez para luchar contra el terrorismo. También podríamos liderar la evacuación de personas en la misión de la ONU en Libia, si fuera necesaria, ofreciendo el cuartel de Rota», anunció Sánchez.

Las promesas y las cifras no impresionan a Trump. El magnate se mostró implacable, incluso con la crónica de una España post crisis que empieza a levantar la cabeza tras los años más oscuros de las últimas décadas. «Hemos salido de la crisis económica con recortes muy importantes para el Estado de bienestar y con dramáticas consecuencias como el desempleo y la desigualdad. Ahora estamos en una senda distinta, de crecimiento, pero tenemos que hacer una tarea de redistribución de riqueza y amparar a los que se quedaron sin protección», defendió Sánchez.

A pesar de las presiones de Trump y del aumento del gasto en defensa al que se ha comprometido, el presidente quiso dejar claro que no renunciará a las políticas sociales que abandera su Ejecutivo.

Los acuerdos eclipsados de la agenda

La atención al «show» de Trump eclipsó los otros asuntos de la cumbre. Estos son los principales:  

Nuevos centros de mando.

Los aliados establecieron un centro de operaciones en Bélgica para garantizar la actividad operativa en el ciberespacio. Además, la OTAN creará dos nuevos centros de mando: uno en Norfolk (EE.UU.) para asegurar las conexiones a través del Atlántico, y otro en Ulm (Alemania) para acelerar el movimiento de tropas en Europa.  

El plan «4x30».

La OTAN quiere ser capaz de reaccionar más rápidamente en situaciones de crisis. Con ese fin adoptó la iniciativa «30-30-30-30» o «4x30», un plan que prevé el despliegue de 30 batallones, 30 escuadrones aéreos y 30 buques de guerra en un plazo de 30 días o menos.  

Adhesión de Macedonia

Macedonia podría convertirse en el miembro número 30 de la Alianza tras la invitación a Skopie para abrir negociaciones de adhesión después de poner fin a 27 años de litigios con Atenas y acordar un nuevo nombre para el país: «República de Macedonia del Norte». El jefe de la Alianza, Jens Stoltenberg, precisó no obstante que la adhesión tendrá lugar «cuando todos los procedimientos nacionales hayan sido completados para finalizar el acuerdo sobre el nombre» del país. Rusia, obviamente, ya ha puesto el grito en el cielo.