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São Paulo cierra dos parques por temor a la fiebre amarilla

La Voz REDACCIÓN / AGENCIAS

ACTUALIDAD

SIMÓN BALVÍS

Clausuró el Huerto Forestal, en el que hallaron un mono muerto por la enfermedad, y el Parque de la Cantareira

23 oct 2017 . Actualizado a las 07:35 h.

São Paulo, la mayor ciudad de Brasil, con más de doce millones de habitantes, ha cerrado al público dos de sus principales parques naturales como medida preventiva para evitar un brote de fiebre amarilla tras confirmarse que un mono de una de las reservas murió víctima de la enfermedad, según informa la agencia Efe.

Los visitantes que acudieron este domingo al Huerto Forestal y al Parque de la Cantareira, dos populares áreas de recreo con una densa vegetación boscosa, encontraron sus puertas cerradas y un letrero aclarando que es trata de una medida temporal como parte de una campaña de «prevención de salud».

El cierre de los parques se produce un mes después de que el Ministerio de Salud declarara el fin de la emergencia sanitaria provocada por un brote de fiebre amarilla que afectó la región sudeste del país y que provocó, entre diciembre del 2016 y agosto del 2017, 261 muertes y otros 777 casos comprobados de contagio.

El temor al surgimiento de un nuevo brote obedece a que las autoridades encontraron el 9 de octubre pasado un mono muerto en el Huerto Forestal y el resultado de los exámenes a los que fue sometido, divulgados el viernes, mostraron que fue víctima de fiebre amarilla del tipo silvestre. 

Transmisión por mosquitos

Pese a que los monos no transmiten la fiebre amarilla a los humanos, sí acogen el virus que pueden ser contagiados a las dos especies de mosquitos silvestres, y estos insectos son capaces de transmitir la enfermedad a la población.

La directora del Centro de Vigilancia Epidemiológica de São Paulo, Regiane de Paula, aseguró ayer que «no hay motivos para el pánico», pero añadió también que los puestos de salud tienen inventario suficiente para ofrecerle la vacuna a toda la población vecina al Huerto Forestal y reforzó la campaña para que los habitantes de São Paulo y, de hecho, ya se ha empezado a organizar la campaña para que los vecinos puedan vacunarse.

Por lo general, las autoridades sanitarias brasileñas solo contemplan la aplicación de la inmunización contra esta enfermedad a habitantes de zonas de riesgo, como áreas silvestres y ribereñas, y también a los viajeros que se desplacen a estos destinos. La vacuna está contraindicada para mujeres que amamantan a niños de hasta seis meses, personas que sufren inmunodepresión, y pacientes que están recibiendo tratamiento de quimio o radioterapia o que están siendo medicados con dosis elevadas de corticoides, como los afectados por lupus.