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Una testigo del caso Cursach dice que el expresidente del PP de Palma y un exconcejal iban a fiestas con sexo y drogas

Europa Press PALMA DE MALLORCA

ACTUALIDAD

Cada lunes se organizaban partidas de póker en la finca Puntiró, propiedad del empresario Bartolomé Cursach, y que cuando concluía la partida «había auténticas bacanales», según la testigo

13 jun 2017 . Actualizado a las 10:48 h.

Una testigo que colabora en la investigación de la trama corrupta en la Policía Local ha asegurado que el ex presidente del PP de Palma, José María Rodríguez, y el ex regidor de Seguridad Ciudadana, Álvaro Gijón, asistían a fiestas con droga y sexo en una finca propiedad de Cursach o en prostíbulos.

El diputado autonómico y ex teniente de alcalde del Ayuntamiento de Palma con el PP, Álvaro Gijón, se siente indefenso ante estas acusaciones, según informa El Mundo.  Su abogado negó ayer que esas aseveraciones tengan fundamente y dijo que son falsas hasta «la hilaridad». 

El testimonio de esta testigo es una de las testificales sobre las que el juez de Instrucción número 12 de Palma, Manuel Penalva, ha levantado el secreto. Según este testimonio, al que ha tenido acceso Europa Press, cada lunes se organizaban partidas de póker en la finca Puntiró, propiedad del empresario Bartolomé Cursach, y que cuando concluía la partida «había auténticas bacanales».

En estas fiestas se daba cocaína a las chicas, que «cobraban muy bien» pero «tenían que someterse a vejaciones como palizas, sobredosis de drogas y a prácticas sexuales violentas».

La declarante afirma que sabe por sus compañeras que Rodríguez «pasaba tardes enteras» en un prostíbulo de Palma, donde consumía «botellas caras» y «constantemente iba seleccionando chicas para mantener sexo», con las que «se encerraba».

Siempre según esta versión, las chicas se negaban a mantener sexo con él porque tenía «unos gustos extraños y peligrosos» por lo que Rodríguez «mandaba traer chicas de la calle e incluso chicos» para presenciar cómo tenían sexo entre ellos o con las chicas. En este sentido, precisa la testigo que «Gijón también iba a este piso» aunque «de forma más esporádica» que Rodríguez.

Asimismo, manifiesta que vio «en numerosas ocasiones» a Rodríguez saliendo del piso «en un estado lamentable» y «totalmente pasado de cocaína y alcohol», mientras que Gijón se iba «en coche oficial» también en un estado «deplorable».