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Sánchez intenta recomponer el apoyo en Galicia con un giro hacia Podemos

Domingos Sampedro
domingos sampedro OURENSE / LA VOZ

ACTUALIDAD

El exlíder del PSOE congrega a más de 600 personas en su primer acto gallego, pero con poco apoyo institucional

16 mar 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

El aula Marie Curie del campus universitario de  Ourense, que dispone de un aforo para acoger a casi 500 personas sentadas, se quedó este miércoles muy pequeña para recibir a Pedro Sánchez en la primera incursión que hace en Galicia desde que anunció su intención de competir nuevamente por la secretaria general de PSOE. Los acordes de La internacional sonaron con intensidad al término de un acto en el que el dirigente socialista se mostró muy combativo con las políticas de la derecha y escenificó un giro hacia posiciones más próximas a Podemos con el propósito de tocar la fibra emocional del militante de base y recomponer el amplio apoyo que en su día tuvo en la comunidad gallega.

Pancartas con el lema «No es no», que caracterizó el rechazo del sanchismo a la investidura de Mariano Rajoy, fueron exhibidas junto a otras que rezaban «Sí es sí», el eslogan elegido ahora por Sánchez para disputar las primarias, por parte de un público enardecido, entre el que abundaban militantes y simpatizantes llegados de toda Galicia y el Bierzo, tal y como constató Ignacio Gómez, alcalde de Ribadavia, que los fue saludando según su procedencia.

Faltaron, no obstante, muchos de los cargos institucionales gallegos que siempre estuvieron al lado de Pedro Sánchez durante los dos años que tuvo mando en plaza en Ferraz, como es el caso del exlíder del PSdeG José Ramón Gómez Besteiro, el presidente de la Diputación de A Coruña, Valentín González Formoso, así como los sectores de la provincia de Pontevedra capitaneados por el alcalde de Vigo, Abel Caballero, o por el senador Modesto Pose.

Con todo, hubo algunos cargos representativos que exhibieron su fidelidad al aspirante a las primarias, como numerosos alcaldes de la provincia, entre ellos el de O Barco y a la vez presidente de la Fegamp, la parlamentaria autonómica Noela Blanco y Rocío de Frutos, diputada en el Congreso que se ha erigido en la principal cabeza de lanza del sanchismo en Galicia, al evocar que inició todo este movimiento de activación de las bases en una reunión en la cocina de la militante Eva Maldonado.

«Kilómetro cero» del cambio

El propio Pedro Sánchez parecía saber perfectamente quién componía su público: «Gracias a la militancia de base que habéis mantenido la bandera alzada», proclamó, tras señalar que su proyecto para el PSOE pretende ser el «kilómetro cero» del cambio político de España. Abundó en que no quería un partido que estuviera ni debajo ni al lado del PP, sino «enfrente» y puso especial empeño en polarizar las primarias solo entre dos opciones, que serían la que él representa y la que propugna «la gestora» de Ferraz que, en su opinión, escenifica una gran coalición «que va en contra de nuestro valores».

Pero quizás la transformación más relevante de Pedro Sánchez se produjo en la forma de aludir a las demás fuerzas de izquierda. Mientras que en las incursiones que hizo en Galicia en las dos campañas de generales, en las que Sánchez concurrió como candidato, siempre combinó los mandobles al PP con las críticas al populismo, la inexperiencia o la amalgama de siglas que, a su juicio, representan tanto En Marea como Podemos, esta vez cambió el puño de hierro por el guante de seda. Hasta el punto de darle la razón al propio Pablo Iglesias, con reproches velados a quienes, dentro de su partido, «dañaron el proyecto alternativo de izquierda», que se articularía en torno a un Gobierno del PSOE, dependiente de Podemos y varios partidos nacionalistas.

La intervención de Sánchez fue interrumpida varias veces por vítores y aplausos enardecidos de todos los asistentes, que hicieron que el candidato sacara pecho para presumir del apoyo personal que le brindó el pasado fin de semana la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, o recrearse en el antagonismo frente al Partido Popular y Mariano Rajoy.

El candidato también defendió un proyecto dirigido a recuperar la credibilidad y la coherencia de los socialistas, la centralidad en el ámbito de la izquierda política y el Estado laico, propugnando la derogación de los acuerdos suscritos con la Santa Sede. Y en una alusión dirigida a sus detractores dentro del partido, dijo que, si vence, exigirá a todos lealtad al secretario general. «Lo digo por experiencia», esgrimió Sánchez, que puso de relieve que «criticar al secretario general siempre es dar armas a la derecha».

Ferraz sondea los primeros perfiles para nombrar una nueva gestora que dirija el PSdeG

La dirección federal del PSOE ha empezado a sondear algunos perfiles en Galicia para nombrar una nueva comisión gestora que tome las riendas del partido y acabe con el vacío de poder en el que se encuentra actualmente, debido a que el mandato de la dirección provisional de Pilar Cancela expiró el pasado día 9 sin que fuera renovado.

En diferentes ámbitos del partido se especula con nombres de consenso, como serían los expresidentes de la Xunta Fernando González Laxe y Emilio Pérez Touriño, pero también se citan otros perfiles, como los del eurodiputado José Blanco o el senador lucense Ricardo Varela. A la par, fue puesto en circulación el nombre de Paula Fernández Pena, exalcaldesa de Silleda y actualmente jefa de gabinete de Carmela Silva en la presidencia de la Diputación de Pontevedra.

La decisión definitiva todavía se podría demorar unos días, según las fuentes consultadas, si bien la premisa de Ferraz, en caso de designar una nueva gestora gallega, es que sea transversal y aúne a las diferentes familias del partido y los principales cargos institucionales.

Llegada a Ponte Caldelas en el coche privado del alcalde y polémica visita al consistorio

Sánchez llegó al municipio pontevedrés de Ponte Caldelas, su primera escala en Galicia como precandidato socialista, a bordo del coche particular del alcalde, Andrés Díaz, que también lo fue a recoger al aeropuerto de Vigo. El desembarco se produjo en el edificio consistorial, donde lucía una gran pancarta contra la Xunta por la obra de un vial. Abrazos y besos con vecinos, políticos locales y funcionarios, foto aquí y foto allí, en una visita polémica. El PP le echó en cara al alcalde que se usase el Concello para este fin y reprochó su silencio al BNG y a AVP, que cogobiernan con el PSOE. La presidenta de la Diputación de Pontevedra, la socialista Carmela Silva, también afeó esta visita al consistorio. «Como responsable política non é algo que eu faría. Creo que hai que separar as institucións das actividades meramente orgánicas ou políticas». Al acabar la visita, tocó baño de masas. Sánchez comió con un centenar de militantes en un restaurante de la localidad.

González Formoso presentará una charla de Xulio Ferreiro en A Coruña

ANGEL MANSO

El socialista Valentín González Formoso, presidente de la Diputación de A Coruña y alcalde de As Pontes, presentará el próximo miércoles a Xulio Ferreiro, alcalde de A Coruña por la Marea Atlántica, durante un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum en el hotel Finisterre de esa ciudad. Fue el propio Ferreiro quien pidió el lunes a González Formoso que le presente en ese desayuno, en el que ya ha participado en ocasiones anteriores.

La decisión de González Formoso de acceder a la petición provocó malestar en varios sectores del PSdeG. Las críticas más duras se produjeron en las agrupaciones de Pontevedra más próximas al alcalde de Vigo, Abel Caballero, defensor de que el PSOE mantenga una línea propia frente a las nuevas formaciones; y en la agrupación local de A Coruña, que desde las elecciones municipales del 2015 ha mantenido una relación muy tensa con la Marea, y que votó contra la cuestión de confianza convocada por el alcalde para intentar aprobar los presupuestos sin un acuerdo mayoritario. A pesar de perder esa votación, los presupuestos quedaron aprobados un mes después al no llegar a un entendimiento el PSOE y el PP. González Formoso restó importancia a la polémica y explicó que accedió a la petición de Ferreiro de una manera natural, pues a pesar de tener posturas políticas distintas, subrayó, no existe motivo alguno para no mostrar una mínima cortesía institucional.