Authorization Required

This server could not verify that you are authorized to access the document requested. Either you supplied the wrong credentials (e.g., bad password), or your browser doesn't understand how to supply the credentials required.

Iglesias y Errejón avanzan en la guerra abierta que divide en dos a Podemos

Enrique Clemente Navarro
enrique clemente MADRID / LA VOZ

ACTUALIDAD

Javier Lizón | EFE

El líder combina halagos y pullas a su oponente para atraerlo, pero este no cede

13 dic 2016 . Actualizado a las 08:12 h.

Buenas palabras en la forma; lucha encarnizada en el fondo. En esos términos situaron ayer Pablo Iglesias e Íñigo Errejón su enfrentamiento, que se ha convertido en una guerra abierta en Podemos entre sus partidarios. El secretario general publicó ayer una carta dirigida a su «compañero», «amigo» y «hermano» Errejón, en la que conjugaba los elogios con un rapapolvo político en respuesta al duro manifiesto que lanzaron el viernes el número dos y sus afines. Los errejonistas acusaban a Iglesias de querer convertir la próxima asamblea, Vistalegre II, en un «combate de boxeo» que acabe con «el sometimiento de uno ante otro» y calificaban su plan de votar en el mismo paquete las propuestas y los candidatos como «involución democrática».

En su misiva, Iglesias deja varios recados a Errejón, a quien reprocha que no esté a su lado sino enfrente, le advierte de que no puede pedirle que desvincule su papel de secretario general de sus ideas y le recuerda que es el preferido de la prensa, lo que, sostiene, le perjudica. Incluso le propina un golpe bajo al asegurar que Errejón le dice «muchas veces» que no deben decir lo que piensan realmente de los poderes fácticos, sino esperar hasta tener el poder. «Tácticamente, seguro que tienes razón, pero creo que la gente agradece que digamos, al menos de vez en cuando, ciertas verdades como puños, por muchos que sean los golpes que recibimos por ello después», escribe.

El líder de la formación defiende su estrategia de subordinar el trabajo parlamentario a la acción en la calle. «Pensar como pienso, amigo, no es empujar a Podemos a una deriva extremista», afirma. «Del mismo modo que mienten o no comprenden nada aquellos que te atribuyen estar cerca del PSOE», añade. Se congratula de que le apoye como secretario general y le promete que se «esforzará para lograr la mayor integración de todos los proyectos». 

«Pelea de gallos»

Pero vuelve al ataque al señalar que su propuesta de votar a la vez las ideas y a las personas «no es una invitación a un duelo en el O. K. Corral, ni una pelea de gallos, ni una involución democrática, es una propuesta tan legítima como la que defiendes tú». «Por eso me preocupa que prevalezca la idea del duelo antes que la del debate fraterno. Tú y yo no somos gallos de pelea, somos compañeros», concluye. Errejón ha empleado expresiones como esas para reclamar a Iglesias que permita el debate de ideas por separado al de las caras. «Quiero un Podemos en el que tú, uno de los tipos con más talento y brillantez que he conocido, puedas trabajar a mi lado y no frente a mí», termina.

La respuesta de Errejón no se hizo esperar. No está dispuesto a dar ni un paso atrás. Pero al igual que Iglesias mostró un tono conciliador. Aseguró que sus diferencias no son insalvables, porque si así fuera no estaría en el proyecto, pero añadió que no aceptará «un acuerdo de cartón piedra».

Errejón alertó del riesgo de que el debate se convierta en una discusión «entre dirigentes» y «entrecruzada» con la relación personal y de amistad que mantienen. «Creo que estamos profundamente de acuerdo en no convertir esto en una telenovela privada, ni siquiera una telenovela de género epistolar hermoso entre dos amigos», respondió. Precisamente, lo que trató de hacer Iglesias con su carta. Reiteró que primero debe haber un debate sobre el proyecto y, después, sobre las personas y apostó por anteponer la discusión política y centrar el debate en cómo lograr una organización más plural, desconcentrada, que permita mayor integración.

Los Anticapitalistas piden un acuerdo y evitar la pelea entre los pablistas y los errejonistas

Pablo Iglesias necesita a los Anticapitalistas para controlar Podemos y doblegar a los errejonistas. Su apoyo fue decisivo para que el pablista Ramón Espinar derrotara a Rita Maestre en las primarias por la secretaría general de Madrid. La corriente encabezada por el eurodiputado Miguel Urbán; la líder andaluza, Teresa Rodríguez; y la diputada autonómica en la Asamblea de Madrid Isabel Serra jugará un papel destacado de cara a Vistalegre II. De momento, parece decantarse por Iglesias, con el que están de acuerdo en la creación de un partido-movimiento que potencie su presencia en la sociedad, pero también está de acuerdo con algunos aspectos del modelo de organización que defiende Íñigo Errejón.

Urbán terció ayer en el debate abierto entre ambos bandos. Señaló que es necesario llegar a un acuerdo sobre las normas que deben regir la asamblea ciudadana estatal de febrero y no «hacer pelea» sobre este asunto, para poder centrar el debate en la estrategia política. Avisó que «no enriquece mucho» el debate sobre si deben votarse a la vez las propuestas y la dirección del partido, como pide Iglesias, o por separado, como propone Errejón. «Tenemos que debatir qué tipo de oposición queremos hacer, cómo se organiza Podemos para el nuevo ciclo», reclamó. Explicó que desde la iniciativa Podemos en Movimiento, lanzada por los Anticapitalistas, quieren hacer «una propuesta de consenso». «El sistema más razonable es buscar una proporcionalidad en donde todo el mundo ya está de acuerdo, eso es un conquista», señaló. Urbán señaló que una opción intermedia podría ser separar de las candidaturas «el documento ético y el documento organizativo», para «tener un debate en torno a eso» en donde puedan llegar a «grandes acuerdos».