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«Le sacaban sangre, la mutaban, se la inyectaban y Nadia volvía a andar»

Javier Romero Doniz
Javier Romero REDACCIÓN / LA VOZ

ACTUALIDAD

El padre reconoce que recurrió a médicos homeópatas porque «es más natural»

12 dic 2016 . Actualizado a las 18:11 h.

La medicina convencional no fue la única vía de la que dijo haber echado mano el padre de Nadia, Fernando Blanco, para mejorar la salud de la niña. En el auto que recoge la declaración realizada antes de que un juez de Lérida decretara su ingreso en la cárcel por un presunto delito de estafa, asegura que, además de acudir a centros como el Hospital Clínico de Barcelona, el de San Juan de Dios, el San Llacer o la Clínica de Navarra, buscó la ayuda de médicos homeópatas de Madrid, Toulouse y París. «Creo que el médico homeópata es más natural», recoge el documento de declaración al que tuvo acceso La Voz.

El padre de la pequeña relató el viernes ante el juez que el primero de ellos al que acudieron fue el doctor Brown. Este, según su versión, los atendió en una casa particular de la capital madrileña y fue también quien les recomendó a otros colegas «en Toulouse, París, Bélgica...» de los que aseguró no recordar el nombre.

Blanco explicó, en cambio, uno de los tratamientos que recibía su hija: «Le sacaban sangre, le hacían una mutación fuera y le volvían a introducir su sangre, y Nadia volvía a andar. Tenía apariencia de hospital». Pero alega no saber «la dirección, ni el nombre de las clínicas». Los viajes a Francia para ver a esos homeópatas continuaron cuando la familia se trasladó a Figols por recomendación médica. Blanco contó al juez que desde allí viajaban cada tres meses al homeópata de Toulouse, donde estaban temporadas de entre quince días a un mes. Dijo que el colegio de la niña no ponía problemas. Por contra, a París viajaban una vez al año. Lo que no hacía en ningún caso era pedir facturas a esos facultativos, según manifestó el propio Blanco.

En su comparecencia admitió que exageró el relato sobre los viajes e incluso reconoció que hay operaciones de las que habló que no eran verdad.

En el auto cuenta también que la última campaña de recaudación de fondos tenía por objetivo poner en marcha en España un equipo de investigación dedicado a su caso particular porque «nadie investiga la enfermedad», dijo. Lo curioso es que alegó no recordar el nombre de los médicos que pretendía contratar para el equipo.

Aún así, según el juez, Fernando Blanco, habría intentado preparar «de forma organizada con su mujer», Marga Garau, «la huida de la familia» al saberse investigado, por eso lo envió a prisión. Además, el titular del juzgado de la Seu de Urgel considera que el dinero recaudado por Blanco, casi un millón de euros en donativos con la excusa de que su hija padece una enfermedad rara, en realidad fue para «el lucro» de los padres.

El juez interpretó que había riesgo de fuga y de destrucción de pruebas, entre otras cosas porque Fernando Blanco ya había viajado a Francia el pasado día 6 «al sospecharse investigado».

Blanco alega que no quería huir y que llevaba pistola por miedo

Fernando Blanco manifestó al juez durante su declaración del pasado viernes, al que ha accedido La Voz, que no tenía intención de irse a ninguna parte y justificó el hecho de llevar una pistola por miedo, porque estaba asustado. En el auto de declaración relató que el pasado lunes habló por teléfono con un programa y el miércoles tenía previsto participar en un espacio de televisión.

El padre de Nadia indicó que el pasado martes cogió el coche y que, cuando llegó a Oliana, pensó que lo iban «a machacar porque no tiene facturas ni pruebas». Entonces puso rumbo a la ciudad de Toulouse. La idea era pedir a los médicos que testificaran sobre lo que habían dicho sobre su hija hasta el momento. En su declaración dijo que logró localizar a uno en un bar de Toulouse. Pero añadió que médico afirmó que no testificaría y que diría que no lo conocía. También explicó que fue su mujer, Marga Garau, la que le comunicó que fueron los Mossos a pedirles documentación sobre su hija Nadia por requerimiento judicial.