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Guerra sobre la fecha del congreso entre «sanchistas» y afines a Díaz

Enrique Clemente Navarro
Enrique Clemente MADRID / REDACCIÓN

ACTUALIDAD

BENITO ORDOÑEZ

El sector de la presidenta de la Junta de Andalucía considera que no es urgente

31 oct 2016 . Actualizado a las 07:27 h.

La entrega del acta de diputado de Pedro Sánchez fue a la vez una declaración de guerra a la gestora. Léase a Susana Díaz. Y el exsecretario general tiene prisa. Sabe que debe aprovechar su tirón entre la militancia, sobre todo tras una dimisión que presentó, entre lágrimas, como un sacrificio personal y de la que culpó directamente a la gestora.

La primera gran batalla de la guerra entre el bando de irreductibles «sanchistas» y los oficialistas, comandados en la sombra por la presidenta andaluza, es sobre a la fecha y las características del próximo congreso. Los primeros quieren que se convoque de forma inmediata. De hecho, Sánchez exigió a la gestora que fije ya «fecha, hora y lugar», lo que ha irritado a los «susanistas», que lo acusan de agravar la herida que sufre el PSOE. Los partidarios de Díaz le han contestado que la gestora se lo va a tomar con tiempo. Quieren que se calmen las aguas, el partido se vaya recuperando del trauma y la oposición dura que pretende hacer el grupo socialista a Rajoy se visualice en el Congreso para tratar de quitarse de encima la imagen de rendición al PP que transmiten los «sanchistas». El manejo de los tiempos es un arma que tienen en sus manos para tratar de desactivar el desafío de Sánchez. Esperan que una vez alejado fuera del Parlamento vaya desapareciendo del foco mediático.

Sin urgencias

Un hombre de confianza de Díaz, el secretario general del grupo socialista en el Congreso y secretario provincial del PSOE de Málaga, Miguel Ángel Heredia, advirtió el domingo a Sánchez de que la fecha del congreso la decidirá la gestora «sin urgencia». Explicó que la misión de esta es «conducir al partido a un congreso de reconstrucción del que salga una nueva dirección elegida por la militancia». Por el bando «sanchista», el secretario del PSOE en Castilla y León, Luis Tudanca, pidió a la gestora que convoque de «forma inmediata» el congreso. Los seguidores de Sánchez consideran que una vez desbloqueada la gobernabilidad, la gestora está obligada a convocarlo a la mayor celeridad posible.

Sánchez se ha erigido en adalid de buena parte de los militantes descontentos con la forma en que se han comportado Díaz y los barones afines y con la abstención que ha facilitado el Gobierno a Rajoy. Los oficialistas temen su poder de convocatoria entre las bases, pero confían en que sea pasajero. Por eso, su pretensión es dilatar al máximo los tiempos para que el efecto Sánchez se vaya diluyendo. La dirección interina también defiende que lo que corresponde hacer ahora no es ya un mero congreso extraordinario, en el que lo único que se decide es la dirección, sino uno ordinario, con ponencias, análisis y conclusiones sobre el rumbo que debe tomar la formación.