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Rajoy se muestra dispuesto a negociar con el PSOE leyes clave de su mandato

ACTUALIDAD

Acepta revisar la Lomce, la ley mordaza, la reforma laboral y hasta la Constitución

25 oct 2016 . Actualizado a las 16:22 h.

Mariano Rajoy ha vuelto a demostrar la validez de la máxima quien resiste gana, que acuñó el Nobel Camilo José Cela. Más de 300 días después, ha logrado doblar el pulso a un PSOE que parecía irreversiblemente amarrado al «no es no» que abanderaba Pedro Sánchez con el beneplácito unánime de los que han comandado la operación para virar hacia la abstención. Y lo ha conseguido sin apenas moverse, manteniéndose imperturbable en sus trece.

Ahora se trata de gobernar con solo 137 escaños. Nunca antes un Gobierno había tenido tan pocos apoyos para llevar a cabo su tarea. Pero Rajoy está dispuesto a adaptarse a la nueva situación, a pasar del rodillo inmisericorde que impuso en la legislatura anterior al diálogo y la negociación que le impone la aritmética de un Congreso fragmentado. Asume que la oposición es tan imprescindible para la gobernabilidad que prácticamente todo es negociable. Está preparado para esforzarse y tratar así de que el Gobierno no sea efímero, aunque guarda una carta decisiva, convocar elecciones a partir del 3 de mayo si no logra aprobar los Presupuestos.

Rajoy está dispuesto a negociar con el PSOE que se revisen la Lomce y la ley mordaza, pactar una reforma de las pensiones y no descarta poner en marcha una comisión para estudiar la reforma de la Constitución, aunque quiere mantener el meollo de la reforma laboral, que considera vital para la creación de empleo. Ya el viernes en Bruselas anunció que habrá partes de su programa que no podrá llevar a cabo y que tendrá que gobernar haciendo cesiones.

Cosas buenas

Ayer, el líder del PP se mostró satisfecho con la decisión del comité federal del PSOE de abstenerse para dejarle gobernar, que calificó de «muy razonable». Y le tendió la mano: «Me pongo en el lugar del otro, he leído la resolución que aprobó el PSOE y hay cosas que son buenas sobre las que se puede hablar en el futuro».

Añadió que la resolución aprobada contiene «cosas que son buenas sobre las que se puede hablar en el futuro y si hay voluntad política podemos tener en nuestro país un gran futuro por delante». Otro de sus grandes objetivos es pactar con el PSOE y Ciudadanos una respuesta común al desafío secesionista catalán. Resaltó ayer que su Gobierno asegurará, en cualquier caso, la unidad de España, la soberanía nacional y la igualdad de todos los españoles.

Rajoy deberá atenerse a las 150 medidas pactadas con Ciudadanos, un centenar de las cuales aparecían también en el acuerdo entre los socialistas y la formación naranja. Por su parte, el PSOE aspira a derogar algunas leyes emblemáticas del Gobierno y a aprobar medidas de carácter social. En la resolución que aprobó el comité federal defiende la derogación de la reforma laboral, la mejora del salario mínimo, la eliminación de la brecha salarial, abordar la situación de los parados de larga duración en el marco de la protección por desempleo y la regulación de la negociación colectiva y convocar el Pacto de Toledo para abordar el presente y futuro de las pensiones. Así como la derogación de la Lomce y de la ley mordaza, recuperar el carácter público, universal y gratuito de la sanidad pública, impulsando la recuperación de las prestaciones de dependencia,

Un catálogo de exigencias que Rajoy está dispuesto a estudiar y negociar. Aunque, según fuentes populares, donde los socialistas hablan de derogar ellos lo hacen de revisar. De momento, el aún presidente del Gobierno en funciones reiterará la oferta de siete pactos de Estado que hizo en su anterior investidura fallida.

Ciudadanos reprocha al PSOE que haya decidido abstenerse sin exigir algo a cambio

Albert Rivera celebró ayer el cambio de postura de los socialistas que va a propiciar el desbloqueo político. Pero el presidente de Ciudadanos cree que en la próxima legislatura la fuerza determinante para condicionar el rumbo del Gobierno va ser la suya, y no el PSOE a pesar de que es el mayor partido de la oposición. El PSOE, afirmó, «ha renunciado a negociar» y «no ha puesto ninguna reforma encima de la mesa»; la hoja de ruta de la nueva legislatura por tanto será la de las 150 medidas que pactaron con el PP en agosto a cambio del sí a la investidura de Rajoy.

«Ahora es momento de hacer valer lo que exigió Ciudadanos», sentenció Rivera, que quiere además que el presidente en funciones tenga un gesto de deferencia hacia su partido y ponga en valor ese acuerdo durante su discurso de investidura. «El mejor gesto es que reconozca que existe ese pacto», defendió. Ciudadanos teme que sus 32 diputados queden relegados a posiciones secundarias en los acuerdos que intentará alcanzar el Gobierno con los 85 representantes socialistas. Su objetivo es, por tanto, que la legislatura siga el guion de las reformas pactadas con el PP en agosto. Rivera advirtió que solo si los populares se alejan de esa hoja de ruta, su partido buscará el apoyo de otros grupos parlamentarios para sacar adelante esas iniciativas. Entre esos posibles socios se encuentra el PSOE, al que recordó que comparten al menos 100 de esas 150 medidas pactadas con los populares y que ahora pueden impulsar conjuntamente.

Advertencia a Podemos

Rivera confía en todo caso que Rajoy asuma que en esta legislatura ya no tiene mayoría absoluta y no puede «ningunear» al Parlamento, como hizo, a su juicio, entre el 2011 y el 2015. El dirigente liberal advirtió además a los líderes de Podemos del riesgo de «desaprovechar» la oportunidad parlamentaria tras haber logrado romper el bipartidismo. «Es el Congreso el que cambia las leyes, donde se ejerce el control al Gobierno y son esas mismas instituciones las que nos han dotado de los derechos fundamentales», apuntó. Una advertencia que venía a cuento del anuncio de Pablo Iglesias de regresar a la estrategia del 15M y alentar la concentración ante el Congreso prevista para la segunda votación de investidura. «Invito a Podemos a que en vez de rodear al Congreso trabaje dentro de él».