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Sánchez planeaba pactar con los independentistas

Noelia Silvosa
N. S. REDACCIÓN / LA VOZ

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benito ordoñez

García-Page y Lambán aseguran que estaba gestando el acuerdo para ser investido presidente

04 oct 2016 . Actualizado a las 07:08 h.

La alternativa que planeaba Pedro Sánchez no era, en realidad, pactar con Podemos y Ciudadanos, como reiteraba, ya que sabía que era inviable, sino buscar el apoyo de los independentistas. Esa sería la causa última de que sus opositores internos le hicieran dimitir. Así lo trasladan al menos destacados representantes del llamado sector crítico. Sánchez pretendía pactar con Podemos, la antigua Convergència, el PNV y Coalición Canaria, lo que da un total de 170 votos. Para que su investidura saliera adelante necesitaba también la abstención de los independentistas de ERC y EH Bildu. El PP y Ciudadanos se quedarían en 169 con el paso de la formación canaria al otro bando.

Sus verdades intenciones serían, según los críticos que al final le doblaron el pulso, presentarse ante el comité federal con el pacto cerrado y plantearle que o se le daba visto bueno para ser presidente del Gobierno en esas condiciones o el partido viraba a la abstención o habría terceras elecciones.

El presidente castellano-manchego, Emiliano García-Page, no tuvo inconveniente en decir públicamente ayer que tenía «la convicción personal de que se estaba fabricando o prefabricando la posibilidad de un pacto con el independentismo a costa de la unidad de España». En la misma línea, el presidente aragonés, Javier Lambán, señaló que había noticias sobre la «posible existencia de un acuerdo con Podemos y los independentistas catalanes para hacer un Gobierno en España». La ambición de Sánchez por llegar a la Moncloa, incluso pactando con los secesionistas catalanes, según esta hipótesis, habría sido lo que precipitó la ofensiva final de los críticos. El ex secretario general nunca explicitó que esas fueran sus intenciones, pero sus adversarios destacan que hubo contactos para cerrar el acuerdo. El PDC estaba dispuesto a pactar y dejar a un lado el derecho de autodeterminación, mientras ERC se resistía, aunque al final podría haber cedido al considerar que Sánchez siempre sería mejor que Rajoy para sus intereses.