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Bruselas fulmina el plan de limitar a 90 días el «roaming» sin cargas

Cristina Porteiro
Cristina Porteiro BRUSELAS / CORRESPONSAL

ACTUALIDAD

Juncker exige a su equipo una nueva propuesta que aplaque el malestar de los usuarios

10 sep 2016 . Actualizado a las 10:14 h.

Cuatro días. Es el tiempo que ha tardado la Comisión Europea en dar marcha atrás en su propuesta de limitar el fin de las cargas del roaming a 90 días al año. Su presidente, Jean Claude Juncker, exigió ayer al equipo de comisarios retirar el polémico plan y ponerse a trabajar en una nueva hoja de ruta que contente más a los ciudadanos y menos a los operadores de telefonía.

La presión y las críticas llegaron por todos los flancos tras abrir el proceso de consulta pública. Bruselas reconoce el error: «A la luz de las respuestas recibidas, Juncker ha ordenado a los servicios retirar el texto y trabajar en una nueva propuesta», reza el breve comunicado que emitió ayer la Comisión. «Mantenemos el compromiso al cien por cien de eliminar completamente el roaming en junio del 2017, no hay resquicio de duda sobre ello», garantizó ayer el portavoz comunitario, Alexander Winterstein. 

¿Qué proponía la Comisión Europea?

Después de una década negociando y lidiando con asociaciones de consumidores y empresas de telefonía, Bruselas consiguió que el Consejo y el Parlamento Europeo diesen su visto bueno el pasado mes de octubre al fin de las cargas por itinerancia dentro de la Unión Europea. ¿La fecha? El 15 de junio del 2017. «La Comisión ha estado trabajando para reducir los enormes recargos que las operadoras de telecomunicaciones imponen a sus clientes cada vez que cruzan una frontera durante el uso de su dispositivo móvil en vacaciones, los fines de semana o en los viajes de negocios», defendió Winterstein.

Pero en la letra pequeña de la propuesta los responsables comunitarios decidieron añadir salvaguardas para evitar abusos por parte de los usuarios que pudiesen perturbar la libre competencia. Para ello limitaron a 90 días al año o 30 días seguidos el uso de la tarifa móvil sin recargos fuera del país donde se contrató la línea. Si se superaba ese límite, el operador podía imponer cargas adicionales al consumo.

¿Por qué generó polémica?

Técnicamente suponía restringir el alcance a la apertura de barreras dentro del mercado único digital europeo. Una medida que no solo iba en dirección opuesta a la política que planteó la Comisión Juncker, también podía perjudicar a algunos ciudadanos como los jóvenes Erasmus y los profesionales del transporte. «Vamos a redefinir la política de uso razonable», reconoció el portavoz comunitario. 

¿A quién perjudica esta decisión?

A las compañías de telefonía. Además de presionar a Bruselas para extender los plazos para el fin del roaming, también intentaron acotar el alcance de la iniciativa argumentando que los usuarios tendrían la posibilidad de contratar servicios en países con tarifas más bajas, abriendo las puertas a la competencia desleal y a una batalla de precios a la baja entre los operadores móviles. 

¿Y, a quién beneficia?

A falta de conocer los detalles de la nueva propuesta que está cocinando Bruselas, la retirada del plan beneficia a los consumidores europeos con tarifas de roaming más altas, entre ellos los españoles. Aunque desde el 2007 se ha conseguido reducir el precio de las llamadas, los datos y los mensajes de texto un 80 %, en España no se ha notado tanto esa bajada. Las llamadas, por ejemplo, pueden llegar a ser un 50 % más caras que la tarifa media en la Unión Europea.