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Los ultraderechistas amenazan la hegemonía de Merkel

Patricia BaElo BERLÍN / E. LA VOZ

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OLIVER BERG | efe

AfD puede superarle en los comicios de hoy en un «Land»

04 sep 2016 . Actualizado a las 09:04 h.

Todos miran hoy hacia Mecklemburgo-Antepomerania. El septentrional estado federado característico por sus paisajes del mar Báltico así como por ser uno de los más pobres de Alemania tiene cita con las urnas. Unos comicios regionales que amenazan con terminar de trastocar el panorama político alemán, al catapultar a los ultraderechistas de AfD, que podrían incluso superar a la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Angela Merkel, que pagaría así su gestión de la crisis migratoria. «También en esta ocasión será una carrera muy ajustada», reconoció ayer la canciller alemana, que se prepara para que su partido reciba en torno al 20 % de los sufragios, un resultado aún peor que el 23 % que cosechó en el 2011 en ese Land, en el que para más inri Merkel tiene su distrito electoral. En cambio los sondeos le otorgan entre el 22 % y el 23 % de los votos a Alternativa para Alemania (AfD), que quedaría solo por detrás del Partido Socialdemócrata, con el 28 %.

Avances del AfD

De cumplirse los pronósticos, sería un éxito sin precedentes para la formación xenófoba, que nació en el 2013 con un discurso económico y euroescéptico, y no ha dejado de ganar puntos desde que capitalizara el creciente rechazo de la población a la llegada de refugiados. De hecho, los avances que consiguió AfD el pasado marzo en las elecciones regionales de Baden-Württemberg, Renania-Palatinado y sobre todo Sajonia Anhalt, pusieron en aprietos al resto de los partidos, que se vieron obligados a forjar inéditas fórmulas de coalición, con el único fin de imponerle un cordón sanitario.

Si ocurre algo similar en los comicios de Mecklemburgo y dos semanas después en los de Berlín, que servirán de barómetro para las generales del 2017, es probable que AfD consiga quitarse la espina que se le quedó clavada en el 2013 y entre en el Parlamento con un nada despreciable 10 %.

«Cuanta más gente vaya a las urnas menos posibilidades de éxito hay para ciertos partidos que no tienen respuesta a los problemas, se agotan en la protesta y recurren al odio», defendió ayer Merkel, consciente de que su popularidad se ha desplomado a mínimos históricos, especialmente tras las agresiones a mujeres de la pasada Nochevieja y de los recientes ataques terroristas en el sur del país, ambos cometidos por presuntos inmigrantes. Con todo, la jefa del Ejecutivo alemán defiende su política de acogida, pese a las críticas que le ha granjeado dentro y fuera del país. «Sí, tomaría de nuevo la misma decisión», declaró ayer en una entrevista con el Bild, coincidiendo con el primer aniversario de la apertura de la frontera a miles de refugiados.