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Pedro Sánchez, encerrado en su propio laberinto del triple no

Enrique Clemente Navarro
enrique clemente MADRID / LA VOZ

ACTUALIDAD

Mariscal | EFE

El líder socialista no tiene margen para buscar una alternativa porque ninguna es viable

02 sep 2016 . Actualizado a las 09:12 h.

Hasta ahora Pedro Sánchez mantiene un triple no: no a investir a Mariano Rajoy ni a ningún otro candidato del PP; no a presentar una alternativa; no a las terceras elecciones. Los tres noes son incompatibles con la actual relación de fuerzas en el Congreso. Tampoco es viable políticamente que pueda encabezar una alternativa. Esto significa que si el PSOE no se abstiene, las terceras elecciones están prácticamente servidas.

¿Puede Sánchez reconsiderar el no y plantearse la abstención?

Con su demoledora intervención en el debate de investidura rompió todos los puentes con Rajoy y quedó preso del no. Es impensable verle defender la abstención en un futuro proceso de investidura después de las múltiples razones que dio para no hacerlo. Su apuesta por no facilitar el Gobierno al candidato popular fue tan fuerte que si el comité federal cambiara la posición y propugnara la abstención tendría que dimitir.

¿Cuáles son las opciones del líder socialista?

Si se mantiene en el no, le quedan tres opciones. 1) No intentar formar Gobierno; 2) tratar de reeditar el pacto a tres, con Albert Rivera y Pablo Iglesias; y 3) un acuerdo con Unidos Podemos con el apoyo de los independentistas catalanes y del PNV. El propio Antonio Hernando admitió ayer que es «muy difícil, imposible» que Sánchez intente formar Gobierno.

¿Es viable un pacto de izquierdas con apoyo de los independentistas?

Aritméticamente sí; políticamente hay que descartarlo por completo. El PSOE, Unidos Podemos, En Comú Podem, En Marea y Compromís suman 156 escaños. Si se añaden ERC, la antigua Convergència y el PNV alcanzarían los 178, la mayoría necesaria para que Sánchez fuera elegido. Pero esta «investidura Frankenstein», como la bautizó Alfredo Pérez Rubalcaba, es casi imposible. Primero, por las abismales diferencias entre los socialistas y UP en materia económica y territorial. Pero la línea roja fundamental es la presencia de los secesionistas, que exigen un referendo de autodeterminación para apoyar a Sánchez. Sería insostenible para el PSOE pactar con quienes quieren romper España. Además, el comité federal cerró esa vía.

¿Sería posible esta vez un acuerdo a tres con Unidos Podemos y Ciudadanos?

No. Las formaciones que lideran Iglesias y Rivera se han declarado totalmente incompatibles. Las duras descalificaciones que se cruzaron ambos en el debate escenificaron que están en posiciones irreconciliables. En todo caso, Sánchez podría volver a intentar algo que ya fracasó en la anterior legislatura y que sabe que tampoco funcionará ahora. Sería un intento de escapar de las acusaciones de que no ha buscado una alternativa.

¿Podría apoyar a otro candidato del PP?

Sánchez ha centrado sus ataques en Rajoy, pero los ha extendido a todo el PP. Siempre ha descartado, en línea con lo mandatado por el comité federal, investir a cualquier candidato popular. Además, es una posibilidad que no se puede contemplar porque Rajoy el 26J mejoró sus resultados y no hay una sola voz en su partido que le haya pedido que dé un paso atrás.

¿Es factible que el PSOE cambie de posición y deje gobernar a Rajoy?

Sí. Aunque muy difícil. Tendría que reunirse el comité federal y aprobar una nueva resolución que sustituyera la que aprobó el 28 de diciembre y ratificó en julio. Supondría una auténtica rebelión interna contra Sánchez, que lo dejaría fuera de juego. El máximo órgano entre congresos puede ser convocado en sesión extraordinaria por la ejecutiva que preside Sánchez o por un tercio de sus componentes. Hernando dio por hecho ayer que se va a reunir, aunque precisó que para ratificar el no a Rajoy. Eso está por ver, porque hay bastantes dirigentes que apuestan por permitir que haya Gobierno para evitar las terceras elecciones. Lo que suceda en las elecciones gallegas y vascas del 25S puede ser decisivo. Si los socialistas son superados por En Marea en Galicia y el PSE fracasa en el País Vasco, la posición de Sánchez quedaría muy debilitada.

¿Se juega Sánchez su liderazgo en el PSOE?

Sí. Su suerte está ligada a aferrarse al no a Rajoy. Si el comité federal virara a la abstención, estaría muerto políticamente. Está pendiente un congreso que tendrá que revalidarle como secretario general o sustituirlo. Su única opción de sobrevivir es presentarse ante los militantes sin haber cedido. Pero su hipotética rival, Susana Díaz, tampoco quiere asumir el coste político de permitir gobernar a Rajoy.

¿Son inevitables las nuevas elecciones?

No. Depende casi en exclusiva de lo que decida el comité federal del PSOE. Hay otra opción compleja, que el PNV apoyara tras el 25S a Rajoy, que se quedaría a un solo escaño de los que necesita. Ahí volvería a plantearse que se abstuviera el diputado de Nueva Canarias, Pedro Quevedo, que fue en las listas del PSOE. Eso le daría a Sánchez la posibilidad de salvar la cara, aunque solo hasta cierto punto. Para que no haya elecciones juegan argumentos de mucho peso: el deterioro progresivo de la situación económica si se prolonga la situación, el daño a la imagen de España o el hartazgo de la ciudadanía.