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La lenta identificación de las víctimas alarga la angustia de las familias

Tamara Montero
tamara montero REDACCIÓN / LA VOZ

ACTUALIDAD

PASCAL ROSSIGNOL | Reuters

Francia tan solo ha establecido formalmente la filiación de 35 de los 84 muertos después de cuatro días

18 jul 2016 . Actualizado a las 13:53 h.

La tragedia de Niza tiene muchos rostros. Asaltan a vecinos, turistas, políticos y medios de comunicación desde las farolas, desde los escaparates, desde los postes. Son los rostros de los desaparecidos. Sus caras, bajo la palabra «missing», se unen al semblante de dolor de los familiares que todavía no saben qué les ha ocurrido a los suyos. Y, sobre todo, a los que sí saben que nunca volverán a abrazarlos. Tras cuatro días, tan solo se ha identificado formalmente a 35 de las 84 víctimas mortales. El lentísimo trabajo, paso previo para entregar el cuerpo a las familias, lo realiza una comisión de expertos en la que participan médicos, biólogos clínicos, expertos en dactiloscopia y odontología y miembros de la autoridad judicial. Todos los cuerpos han sido sometidos a escáneres y exámenes. A 13 se les ha realizado o se les realizará la autopsia al considerar las causas de la muerte complejas. Esa lentitud alimenta la incertidumbre de aquellos que aún esperan un milagro.

La tragedia de Niza también tiene muchos nombres. Uno de ellos es Tahar. Su corazón se desgarraba en el momento en el que descubría que su mujer, Olfa, era una de las víctimas mortales de la sinrazón. Después empezó el peregrinaje para intentar saber algo de su hijo, de apenas cuatro años. Su corazón acabó de quebrarse cuando finalmente dio con él. Killian también ha muerto.

En medio de todos esos nombres, de todas esas caras devastadas a causa de lo peor de la condición humana, también florece un poco de lo mejor. Mucha humanidad. La que ha demostrado Patricia Boukoum, una vecina de Niza que ha iniciado en el portal Leetchi una colecta para ayudar a Tahar. Ayer ya había recaudado más de 9.000 euros y cerca de 200 mensajes de apoyo para un hombre que lo ha perdido todo.

Humanidad también demostraron los que el día del ataque ofrecieron refugio a través de la etiqueta #porteouverte. Y los que no se cansaron de dar difusión a aquellos que, desesperados, buscaban a sus familiares, a sus amigos, a sus parejas... A veces, #Recherchenice trae finales felices. Otras veces, no. Es el caso de Laura, una joven de 16 años. Su hermana mayor confirmaba ayer a través de Facebook que había muerto. Y en ocasiones, simplemente no surte efecto. La familia de Camille Murris seguía ayer buscándola. Ya han dado una muestra de ADN, según ha explicado una pariente a través de Facebook. Es el ADN que se usa en el protocolo de identificación de las víctimas que sigue la comisión de expertos. Utilizan informes médicos anteriores a la muerte, historiales odontológicos y la colaboración de las familias a través de las muestras e ADN o informaciones sobre la ropa que llevaban.

18 heridos críticos

El informe de evolución de las víctimas de ayer dejaba un balance de 85 heridos todavía hospitalizados. Uno de ellos todavía no había sido identificado, pero la ministra de Sanidad, Marisol Touraine, explicó que las pesquisas van en buena dirección. Veintinueve heridos están en reanimación. De ellos, 18 están en estado crítico. Uno de ellos es un niño.