Authorization Required

This server could not verify that you are authorized to access the document requested. Either you supplied the wrong credentials (e.g., bad password), or your browser doesn't understand how to supply the credentials required.

El autor del atentado de Niza pidió «más armas» minutos antes de la masacre

Raúl Romar García
r. romar REDACCIÓN / LA VOZ

ACTUALIDAD

VALERY HACHE | Afp

Dos de los tres detenidos ayer pudieron haberle facilitado una pistola y apoyo logístico

18 jul 2016 . Actualizado a las 13:55 h.

Ni estaba solo ni su ataque fue improvisado. Mohamed Lahouaiej Bouhlel, el tunecino de 31 años que mató a 84 personas e hirió a otras 200 en el paseo marítimo de Niza tras arrollarlas con un camión frigorífico, había planeado con detalle la masacre en connivencia con otros. Un cuarto de hora antes de perpetrar la matanza envió un mensaje de texto a uno de sus socios, en el que le decía: «Trae más armas, trae 5 a C». El SMS salió del teléfono móvil que se encontró en la cabina del vehículo donde fue abatido a tiros por los agentes que intentaron pararlo y que llegaron a realizar hasta 27 disparos hasta alcanzarlo. Lahouaiej Bouhlel se había defendido con una pistola del calibre 7,65, que también se encontró en el camión y que supuestamente le fue suministrada por dos albaneses, un hombre y una mujer, que le ofrecieron apoyo logístico y que fueron detenidos ayer. A última hora de la tarde también se apresó a una tercera persona próximo al entorno del tunecino.

Sin embargo, ninguno de los dos entró en contacto directo con el tunecino, sino que lo hicieron a través de un intermediario, uno de los otro cuatro detenidos que ya fueron capturados el sábado.

«Tengo el material»

En otro de los SMS que prueban que Mohamed Lahouaiej Bouhlel no actuó solo, este se congratula de que ya tiene el «material», pero aún no ha trascendido la identidad del destinatario.

De la investigación aún quedan muchos cabos sueltos, pero los nuevos datos facilitados ayer prueban que el tunecino, padre tres niñas pequeñas y recientemente separado, había preparado el ataque con minuciosidad para cometerlo el 14 de julio, la Fiesta Nacional de Francia.

El transportista alquiló el camión frigorífico el 4 de julio en una localidad cercana a Niza, en Saint Laurent du Var, y dos días antes del ataque, el martes y el miércoles, circuló con el vehículo por el paseo de los Ingleses para inspeccionar cuál era el lugar más adecuado para perpetrar su recorrido de dos kilómetros en zigzag para atropellar al mayor número de gente, según revelan las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad. Y tenía una excusa para que los agentes le abrieran el cordón de seguridad: «Traigo helados para la fiesta», les dijo. Entre el 11 y el 14 de julio se tomó, además, unas fotos al volante del camión, que envió por SMS.

La planificación de su acción también la revela el hecho de que una semana antes vació sus cuentas bancarias, vendió su coche, regularizó el seguro escolar de sus hijas y desveló su radicalización a su entorno. Incluso se cree, aunque sobre este extremo no existe confirmación, que envió 10.000 euros a su familia en Túnez.

Los cerca de cien interrogatorios de la policía realizados a sus vecinos y personas de su entorno constataron ayer la «acelerada radicalización» que esbozó el sábado el ministro francés de Interior, Bernard Cazeneuve, aunque la mayoría de los testimonios definen su perfil como el de una «persona desequilibrada» y con «múltiples crisis personales». Lo cierto es que se había alejado de su imagen de mujeriego y bebedor para empezar a visitar la mezquita, dejarse la barba, volverse abstemio y defender las tesis extremistas.

Su mujer lo había echado de casa

La mujer del autor del atentado de Niza, que quedó ayer en libertad sin cargos tras haber sido interrogada dos días, dijo que desconocía con quién se relacionaba últimamente Mohamed Lahouaiej Bouhlel, al que había denunciado y echado de casa porque la agredía «física y moralmente».

Su abogado, Jean-Yves Garino, subrayó en declaraciones al canal BFM TV que «las violencias existieron realmente porque se denunciaron», «eran regulares». También maltrataba a la madre de la esposa -la pareja se estaba divorciando-, lo que dio lugar a su intervención. «Lo echó de casa e hizo bien», afirmó el letrado antes de añadir que, desde ese momento «y hasta la fecha del atentado, no puede responder de la vida de su marido», puesto que no tenía relación con él salvo para que «de cuando en cuando» pudiera ver a sus hijos. Por eso el abogado no quiso entrar en la cuestión de si el terrorista era una persona con problemas psiquiátricos o influenciable.

Tampoco precisó cuándo se produjo la separación, aunque según los vecinos, cuando Hajer Khalfallah dio a luz al tercero de ellos (tienen 6, 4 y 1 años) ya no vivían juntos. Simplemente insistió en que su clienta «no aceptó ser acosada». Jean-Yves Garino hizo hincapié en que la mujer «es una buena madre de familia que educa perfectamente a sus hijos».

El terrorista envió el día del atentado una foto a su hermano en la que «se reía mucho»

Jabeur, el hermano de Mohamed Lahouaiej Bouhlel, reveló que en la misma noche del atentado habló con él por teléfono y le envió una fotografía de sí mismo sonriente entre la multitud.

«Ese último día me dijo que estaba en Niza con sus amigos europeos para celebrar la Fiesta Nacional», relató Jabeur en declaraciones a Reuters. En la foto que le envió por teléfono «parecía muy contento y se reía mucho». Reuters, sin embargo, no pudo contrastar la existencia ni del contenido ni de la fotografía, que Jabeur no quiso mostrar ni compartir. Entre las imágenes figuran, al parecer, selfis con soldados y ciudadanos franceses.

Bouhlel partió de su localidad natal, Msaken, al sur de Túnez, en el año 2005 y se asentó en Francia. «Me habló del pueblo de Msaken, de boxeo y deportes y de cómo quería regresar pronto a Msaken», aseguró Jabeur. «Me pidió noticias de nuestros padres. Hablaba mucho conmigo. Estábamos muy unidos», relató. Explicó, además, que desde hacía un tiempo les enviaba «pequeñas sumas de dinero», de entre 300 y 400 euros, y móviles.

Retiran de los cines una película sobre la preparación de un ataque el día de la Fiesta Nacional

La película estadounidense Bastille Day, un filme de acción sobre un joven francés que prepara un atentado el 14 de julio, fue retirada de la programación de las salas de cine en Francia tras el ataque de Niza. La cinta, estrenada en 230 salas de Francia el 13 de julio, la víspera del atentado, fue desprogramada «por respeto a las víctimas y sus familias», según explicó un portavoz de la distribuidora Studiocanal, Antoine Banet-Rivet.

La película está dirigida por James Watkins y protagonizada por Idris Elba y Richard Madden, con papeles secundarios para Jorge León Martínez o José García. Se trata de un thriller de coproducción francesa, británica y estadounidense que se centra en la lucha de un agente de la CIA enviado a París para desmantelar un atentado en el día de la Fiesta Nacional. Tras los atentados del 13 de noviembre en París, en los que murieron 130 personas, también se retiró de la cartelera un largometraje sobre yihadistas en vías de preparar un atentado.