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La televisión española estudia adaptar un concurso de modistas británico

Rita Álvarez Tudela LONDRES / E. LA VOZ

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La productora Shine Iberia trata de embarcar en el proyecto a TVE

06 jun 2016 . Actualizado a las 07:33 h.

En Reino Unido el furor por los concursos viene protagonizado por cocineros, pasteleros, pintores, alfareros y también modistos. De hecho, estos últimos protagonizan ya la cuarta temporada de la exitosa The Great British Sewing Bee en la segunda cadena de la BBC y ahora en España los guionistas están pensando en su adaptación.

El empeño en encontrar al mejor modisto del archipiélago británico se remonta a la primera edición en el 2013, que contó con cuatro episodios inspirados en el formato The Great British Bake Off, donde se buscaba al mejor pastelero. Con un formato mucho más amigable y menos agresivo, en él se critica la costura y también las técnicas, teniendo cada concursante que completar tres tareas por episodio.

En esa primera edición se impuso Ann Rowley, una mujer viuda originaria de Nottingham, madre de cinco hijos y abuela de siete nietos, quien no tuvo problemas para enhebrar la aguja y coser patrones a sus 81 años. Entre las tareas que tuvo que completar, la creación de una camisa, que hizo con poco esfuerzo, pero también personalizar un bolso y un complicado vestido de noche.

Rowley reconoció que uno de sus secretos fue pensar en los televidentes para conseguir su envidiada capacidad de concentración. «No hay nada como el miedo a parecer un idiota delante de tres millones de espectadores para hacerte afinar el enfoque. Cuando estaba haciendo alguno de los retos, me hallaba completamente lúcida», dijo Rowley. «Ha demostrado tener un gusto exquisito», dijeron de ella los jueces del concurso Savile Row y Patrick Grant. Esta pareja se mantuvo durante las tres primeras temporadas y a ellos se ha unido este año Esme Young, diseñadora de estrellas como Cher y Grace Jones, pero también del disfraz de conejita que usó la actriz estadounidense Renée Zellweger en El diario de Bridget Jones. Young destaca por su dureza pero también por su justicia cuando los alumnos lo hacen bien.

Los ganadores de la segunda y tercera edición, Heather Jacks y Matt Chapple, respectivamente, compartieron recientemente cuatro de los secretos para llegar hasta el final de la competición: olvidarse de las cámaras, ser capaces de mantener la calma bajo presión, ser originales y disfrutar.

«Hubo momentos en los que me hubiese gustado dar un golpe en un ojo al entrevistador o decirle a algún cámara que filmase a otra persona, pero me gustó mucho la presión», reconoce ahora Jacks. Más sincero aún fue Chapple, explicando cómo las cámaras de la BBC2 no consiguieron mostrar la cantidad de risas que se dieron durante su edición.

La cuarta temporada fue rodada en su mayoría en Metropolitan Wharf, en Londres, un almacén victoriano recientemente reformado. Las labores incluyen cortar a pulso un complicado patrón, crear un top para mujer con cuatro tipos de materiales, incluir su toque personalizado en ropa parar mujeres premamá, así como hacer una falda a medida.

Las adaptaciones no se hicieron esperar y llegaron a Dinamarca, Francia, Alemania, Holanda, Noruega y Suecia. Ahora España también estudia su adopción. En diciembre del 2014 hubo un intento fallido de la productora de MasterChef para su emisión en Antena 3 o La Sexta. Los expertos señalan que las audiencias discretas del programa Supermodelo en Cuatro hace a muchos pensarse dos veces en apostar por otro concurso de moda.

Ahora parece que Shine Iberia lleva más de seis meses intentando que TVE se embarque en las máquinas de coser, la costura, los patrones y las telas, pero se está topando con el parón en la contratación de programas hasta que se forme nuevo Gobierno.