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Obama pasa página en Vietnam y Japón

Victoria Toro NUEVA YORK / CORRESPONSAL

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KHAM | REUTERS

Más allá del símbolo, su viaje a Hanói e Hiroshima busca fortalecer la influencia de EE.UU. en la zona

22 may 2016 . Actualizado a las 10:30 h.

«Antiguos enemigos». Así definía la Casa Blanca esta semana los dos países que Barack Obama visitará esta semana: Vietnam y Japón. El viaje que arranca mañana va a ser mucho más que una gira política, porque está cargado de simbolismo y porque ambos se han convertido en «extraordinarios aliados» de Washington en Asia. El inquilino de la Casa Blanca quiere mandar mensajes, tanto fuera como dentro de su país.

El primer destino es Vietnam. nación con la que Estados Unidos libró una de las guerras más sangrientas de la historia reciente. Obama estará allí tres días, una duración inusualmente larga para los viajes presidenciales. Pero es que este país ocupa ahora un lugar preeminente en la estrategia geopolítica norteamericana. Y Obama lo va a demostrar allí mismo. Según ha filtrado la Casa Blanca, es más que probable que durante la visita el mandatario anuncie la reducción o incluso el levantamiento del embargo armamentístico que su país mantiene desde 1984 sobre Hanói. La razón es la necesidad de Washington de ganar peso en la región, sobre todo frente a Pekín, con el que Vietnam mantiene importantes disputas territoriales en el Mar de China.

Tras Vietnam, Obama se dirigirá a Japón. Allí le espera la reunión del G7. Pero lo que podría haber quedado en una cumbre más ha sido convertido por la Casa Blanca en uno de los viajes más importantes del actual presidente, al anunciar que visitará Hiroshima, la ciudad que eligió Harry Truman en 1945 para lanzar la primera bomba nuclear de la historia. El portavoz de Obama ha dejado claro que el presidente, el primero que visita la ciudad, ni pedirá perdón ni hará una revisión de la historia. Lo que Obama quiere es recordar su mensaje contra la proliferación del armamento nuclear; es decir, utilizará Hiroshima como altavoz.

Y lo hace en un momento delicado. Paralelamente al desarrollo de armas nucleares por parte de Corea del Norte, empieza a crecer el número de los que piensan que la forma de contrarrestarlo sería que también Japón, Taiwan y Corea del Sur tuvieran armamento atómico. Y uno de los que opinan así es Donald Trump, candidato republicano para las próximas elecciones. En marzo, el showman metido a político afirmó: «¿No sería preferible que, ante la carrera nuclear que está desarrollando Corea del Norte, Japón también dispusiera de armamento atómico?». Lo que va a hacer Obama este viernes en Hiroshima es defender la postura contraria. Antes, deberá encargarse de tranquilizar a sus socios de la región. Pretende convencerlos de que su país tiene capacidad suficiente para proteger a sus aliados y que esa capacidad hace innecesario el desarrollo de más armamento nuclear.