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En el 2015 huyeron de catástrofes y guerras 28 millones de personas

Cristina Porteiro
Cristina Porteiro BRUSELAS / CORRESPONSAL

ACTUALIDAD

MARKO DJURICA | Reuters

En todo el mundo hay 41 millones de desplazados internos, la cifra más alta jamás registrada

13 may 2016 . Actualizado a las 13:05 h.

A pesar de las guerras, los conflictos y los desastres naturales, nunca antes el mundo había tocado un techo tan alto como hasta ahora. Son 41 millones de personas en total las que se encuentran desplazadas de forma interna en el planeta por alguna de esas causas. «Es la cifra más alta jamás registrada. Representa dos veces el número de refugiados en todo el mundo», aseguró ayer el secretario general del Consejo Noruego para los Refugiados (NRC), Jan Egeland, responsable de un informe que saca los colores a la Unión Europea y la comunidad internacional, enfrascadas en un debate estéril sobre quién y de qué forma debe acoger a quienes buscan protección. 

Si las cifras estremecen por sí solas, los detalles son más lapidarios. El año pasado al menos 27.8 millones de personas tuvieron que huir de sus hogares, el equivalente a la mitad de la población de Italia. De todos ellos, al menos 8.6 millones lo hicieron para escapar de la guerra. La mayor parte se esas personas procedían del Norte de África y Oriente Próximo. ¿Quiénes encabezan la lista de migrantes? Yemen, Siria e Irak. Entre los tres registraron movimientos humanos de 4.6 millones de personas. «Los desplazamientos internos asociados con los conflictos y la violencia han estado en una tendencia al alza desde 2003. Hay una media de 24.000 al día (66.000 en el 2015)», explicaron desde la organización. 

La UE, ensimismada

Ni un minuto le dedicó ayer Bruselas a este informe. La UE sigue ensimismada con la crisis migratoria en sus fronteras. La Comisión trata de contener en Turquía la llegada de esos millones de desplazados. A cualquier precio. El comisario de Migración, Dimitris Avramopoulos, pidió ayer a la Eurocámara que hiciese la vista gorda con el Gobierno otomano para dar luz verde a la liberalización de visados, a pesar de que el país no cumple con los 72 requisitos que establece la normativa: «No retrasen la aplicación de esta medida», demandó desesperado. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, mantiene la soga alrededor del cuello de la UE. Uno de sus asesores, Burham Kuzu, amenazó ayer con echar por tierra el acuerdo que permite expulsar a los migrantes desde las islas griegas a Turquía: «Si toman la decisión equivocada les enviaremos a los refugiados». El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, pidió a Ankara cumplir con los estándares europeos de protección de datos y antiterrorismo. «No se pueden hacer cambios en la legislación», zanjó el ministro turco de Asuntos Europeos. El acuerdo, calificado ayer por el ministro de Exteriores español, García Margallo, como una «chapuza», está ahora mismo en el aire. Las principales fuerzas de la Eurocámara se niegan a aceptar el chantaje turco: «Es más fácil llegar a un acuerdo con dictadores como Erdogan que llegar a un acuerdo de política de asilo común», lamentó ayer la eurodiputada liberal, Sophia In´t Veld.