Caracas abre los brazos a Lalín
La Hermandad Gallega de la capital venezolana ofreció una cena de bienvenida a la delegación dezana Una ola de calor recibió a la delegación dezana en su primera noche en Venezuela. No sólo por las altas temperaturas del «invierno» caraqueño -unos 20 grados centígrados-, sino también por el calurosísimo recibimiento que ofreció la comunidad dezana en la capital venezolana. Fueron muchos los que acudieron al aeropuerto de Maiquetía para encontrarse con la comitiva y trasladar a parte del grupo en sus coches particulares. La Banda de Música contó con autobús propio. Después, una cena en la Hermandad Gallega dio la benvenida a la expedición con tequeños, asado de cerdo y otras delicias.
XURXO MELCHOR Enviado especial