La yegua pasó por varios dueños hasta que hace tres años la compró una familia de Ferrería Vella en O Courel. «No me gusta que se llame como yo», dice su dueña
La yegua pasó por varios dueños hasta que hace tres años la compró una familia de Ferrería Vella en O Courel. «No me gusta que se llame como yo», dice su dueña