El fallo del Supremo que lo condena, ya que pretendía cobrar más de 100.000 euros por la compensación, recoge el exhaustivo control de la Xunta en materia de sanidad animal
Sorpresa en los abogados por el comentario de que un miembro del jurado podría haber bebido: si el presidente no echó mano de ningún suplente, fue porque no vio nada raro