Hijos de emigrantes originarios de avión, los cuatro hermanos se convirtieron en el paradigma de los empresarios de éxito en México. Mario controlaba un imperio mediático y desarrolló una importante carrera pública como dirigente deportivo. Olegario es dueño de un gran grupo con intereses en sanidad, hoteles y entidades financieras y aspira ganar el concurso de los canales de televisión
Xosé Manoel Rodríguez