Seco como un anuncio de fregonas, cortante como el filo de esos folios blancos del trinque, tran traidores. Así se las gasta este hombre tras 36 años de carretera y otro directo, «El Creyente», recién salido de fábrica
Loquillo regresa a Galicia con las butacas del auditorio de Caranza repletas y un nuevo disco en ciernes. Poco de nuevo, pero siempre eficaz, su repertorio sigue hablando por él