Nuestro hombre (Plasencia, 1962) aparca Extremoduro para irse de auditorios con el segundo disco de su proyecto en solitario, «Destrozares. Canciones para el final de los tiempos», en el que se ha sentido a gusto. «No había gente esperando nada concreto de mí», asegura
el hombre perdió el control del vehículo y no pudo evitar que este se dirigiese hacia el margen izquierdo de la calzada, colisionando contra la mediana