01 sep 2001
Los abuelos dan la campanada
Una joven de Arteixo acudió al bautizo de su hijo y se encontró con la boda de sus propios padres Erika Núñez y su compañero, Alejandro Busto, sabían que la de ayer no iba a ser una mañana normal. Su pequeño hijo Christian, de dos meses, iba a ser bautizado en la iglesia parroquial de Oseiro, en Arteixo. Erika llegó a las doce y media, a tiempo para saludar a sus invitados y esperar por su madre, Marta. Y casi se desmayan cuando la vieron salir del coche vestida de novia. Ella y su marido, Ángel, decidieron dar la sorpresa a la familia y pasar por la vicaría veinte años después de hacerlo por el juzgado.