REPASO AL 2000 En un sólo día, los yugoslavos echaron a Slobodan Milosevic del poder en una sublevación sorpresiva e incruenta. Era el 6 de octubre, y la insurreción popular logró lo que no habían conseguido en 78 días la maquinaria bélica de la OTAN un año y medio antes. Los belgradeses, como buque insignia de toda la nación, se lanzaron a la calle y tomaron el Parlamento. El «zorro de los Balcanes» tuvo que retirarse, atizado por la sublevación civil y abandonado por los que eran hasta entonces de los suyos, el Ejército y sus fuerzas especiales. El nuevo presidente, Vojislav Kostunica, despidió la histórica jornada con un «buenas noches, Serbia liberada».
ROSA PAÍNO