El APA del Eusebio rechaza el proyecto por inseguro y los pequeños por quedarse sin lugar para jugar «No han pensado en nosotros», se lamentaba Irene. Ayer estrenó, precozmente, su derecho al pataleo público y lo hizo en el escenario de sus juegos, puerta a la libertad para quien el colegio es su particular cárcel. Está desconchado, pero no le importa. A Irene, como a los ruidosos compañeros que ayer le acompañaron en tan reivindicativo estreno, le inquieta más que el pescado oculte las baldosas rotas y el viento ya no levante los papeles. La plaza de Lugo no es la de Pontevedra, dice.
R.??D. ??SEOANE