El incendio se da a estas horas por estabilizado después de quemar 120 hectáreas. El fuego avanzó muy rápido en los primeros momentos, por el viento y porque los servicios de extinción tardaron en llegar
José, un vecino de Reiriz, lleva décadas pescando este escurridizo pez. Ahora está prohibida su captura así que aprovecha para recoger los ejemplares dañados por las turbinas y que bajan río abajo
En Taboada un ganadero recorre los restos de lo que era su establo, ahora convertido en un amasijo de maderas, ladrillo y uralita. En el municipio vecino de Chantada las rachas de viento levantaron todo el plástico de un invernadero