Un corredor que padece una grave enfermedad participó en todos los maratones de A Coruña y en las diecisiete Vig-Bay de Vigo y siempre es el peor clasificado
Chelo Rodríguez, su hija Pilar Becerra y su familia residen desde hace más de 60 años en una parcela situada entre la avenida de Alfonso Molina y la autopista, en lo que hoy es una especie de isla junto a la que a diario pasan más de 120.000 vehículos